Dragon Ball Z episodio 4: El plan de Piccolo

Dragon Ball Z episodio 4: Goku y Piccolo se enfrentan a Raditz, el Makankosappo falla, Goku cae en una trampa y Gohan estalla de rabia. Resumen y análisis.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 4 min

El cuarto episodio de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 17 de mayo de 1989, es el primer combate de verdad de la serie. Goku y Piccolo se lanzan contra Raditz, pero la diferencia de fuerza es enorme: harán falta una técnica secreta, una trampa y mucha suerte. Al final, sin embargo, quien da la vuelta a la situación es el más pequeño de todos.

Resumen

Goku confiesa a Piccolo que tiene miedo: por una vez, la idea de un rival fortísimo no le hace ninguna gracia. Antes de empezar se acerca al cráter donde está la nave de Raditz y promete a Gohan, encerrado y llorando, que lo sacará pronto. Después atacan los dos a la vez, pero Raditz lo bloquea todo sin esfuerzo y responde con ráfagas de energía. Piccolo pierde un brazo.

Mientras Bulma, Krilin y Roshi vuelan hacia el campo de batalla, temiendo que Piccolo les traicione, Piccolo revela que guarda un as en la manga: una técnica nueva, el Makankosappo, que estaba perfeccionando precisamente para matar a Goku. Funciona incluso con un solo brazo, pero necesita tiempo para cargarse. A Goku le toca entretener a Raditz.

Goku carga un Kame Hame Ha y el rastreador de Raditz registra un salto repentino de su poder: estos terrícolas saben concentrar la fuerza en un solo golpe. El Saiyan detiene el ataque y derriba a Goku, pero entretanto el valor de Piccolo no deja de subir. El Makankosappo sale disparado y pulveriza una montaña; Raditz lo esquiva por los pelos y solo sufre una herida en el hombro.

Furioso, el Saiyan se dispone a acabar con Piccolo, pero Goku consigue agarrarle la cola. Raditz se desploma sin fuerzas y cambia de táctica al instante: suplica a su hermano y jura que dejará la Tierra y no hará daño a nadie más. Piccolo le grita a Goku que no le crea, pero Goku le suelta. Raditz se levanta enseguida, lo tumba de un codazo y empieza a aplastarle el pecho a pisotones. En casa, Chichi prepara la cena y encuentra un examen de Gohan con la nota máxima. En el campo de batalla, los gritos del padre despiertan algo: la nave se agrieta, luego revienta, y de ella sale Gohan temblando de rabia.

Nuestro análisis

El episodio adapta nada menos que tres capítulos del manga de Akira Toriyama, del 200 al 202, y se nota: el ritmo es frenético, sin pausas, y cada escena hace avanzar la batalla. La dirección de Yoshihiro Ueda se apoya en las cifras del rastreador, que aquí se convierten en una auténtica herramienta narrativa: el espectador ve subir el poder a la vez que Raditz y entiende el peligro antes de que salga el disparo.

La ingenuidad de Goku, que se deja engañar por su hermano, puede exasperar, pero encaja con el personaje que conocimos en la primera serie. Goku no sabe odiar, y Raditz se aprovecha sin escrúpulos. Piccolo, que descubre el farol al instante, habla por el espectador.

Pero el verdadero golpe de efecto llega al final. A Gohan nos lo han presentado como un niño tímido y llorón, como dice el propio título japonés, y precisamente por eso su estallido impresiona. Es la primera muestra de un tema que recorrerá todo Dragon Ball Z: el poder oculto del hijo de Goku, que solo despierta con la ira.

Curiosidades

  • En Japón el episodio alcanzó un 19,5 % de cuota de pantalla, el más alto de la saga hasta ese momento. El guion es de Toshiki Inoue.
  • El Makankosappo debuta aquí y se convertirá en una de las técnicas más reconocibles de Piccolo.
  • El título original significa «¡El as de Piccolo! Gohan es un llorón»; el doblaje de España optó por «El plan de Piccolo».
  • En el primer doblaje estadounidense el capítulo se tituló Gohan's Hidden Powers.

¿Sabías que…? Entre quitarse la ropa lastrada en el episodio anterior y cargar aquí el Kame Hame Ha, la lectura de Goku en el rastreador pasa de algo más de 400 a 925. Es la primera vez que la serie muestra un poder que sube y baja a voluntad.

Personajes