
El episodio 35 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 7 de febrero de 1990, cierra la saga de los Saiyan. Gohan mira la luna artificial y se convierte en Ozaru, Vegeta acaba aplastado y huye al espacio, y Goku toma una decisión que cambiará la historia de la serie: le pide a Krilin que lo deje marchar.
Resumen
En el avión que vuela hacia el campo de batalla, Karin le indica la ruta a Bulma mientras Chichi, desesperada por saber si Gohan sigue vivo, la toma con él hasta que el Maestro Roshi la tranquiliza.
Vegeta está reuniendo energía para rematar a Gohan cuando Yajirobe aparece a su espalda y le raja la armadura con la espada. El príncipe cae, pero se levanta. Yajirobe, que ya lo estaba celebrando, intenta decir que era una broma; Vegeta le da una paliza. Es la distracción que Goku necesitaba. Con un hilo de voz, le dice a Gohan que mire la luna artificial del cielo. El niño obedece y se transforma en un gigantesco Ozaru.
Vegeta intenta impedirlo, sin éxito. Gohan está fuera de control, como Goku de pequeño, pero los gritos de su padre y de Krilin consiguen dirigir su furia contra el enemigo: quizá gracias a su sangre humana, el niño reconoce a quién debe golpear. Vegeta, al límite, solo busca la forma de cortarle la cola, y al final lo logra con un disco de energía. Pero Gohan, al encogerse, se le cae encima y lo aplasta.
Con sus últimas fuerzas, Vegeta saca un mando a distancia y llama a su cápsula espacial, que despega de las ruinas de la Ciudad del Este ante unos investigadores con trajes protectores. Mientras se arrastra hacia la nave, Krilin coge la espada de Yajirobe para acabar con él. Pero Goku lo detiene por telepatía: quiere que Vegeta viva para volver a enfrentarse a él algún día. Krilin piensa en Yamcha, Ten Shin Han y Chaoz, pero al final baja la espada. Vegeta se encierra en la cápsula, jura venganza y abandona la Tierra.
Nuestro análisis
El final de la saga es amargo y abierto. La Tierra está a salvo, pero el precio es altísimo: Yamcha, Chaoz, Ten Shin Han y Piccolo han muerto, Kami-sama con ellos, y las Bolas de Dragón ya no existen. Para resucitar a los amigos solo queda un camino, el que señaló el propio Vegeta: las Bolas de Dragón de Namek. La siguiente saga nace aquí.
La decisión de Goku es uno de los momentos más discutidos de la serie. Deja ir al enemigo que mató a sus amigos, en parte por espíritu caballeresco y en parte por unas ganas muy Saiyan de revancha. A Krilin le parece una locura, y a la larga el tiempo le da la razón a Goku: Vegeta volverá, y no siempre como rival.
El Ozaru de Gohan es el castigo perfecto para Vegeta: derrotado por la misma luna que había creado. El anime alarga el combate respecto al manga, mostrando a Vegeta en apuros antes de conseguir cortar la cola, y adelanta la escena del avión, que en el cómic llega después de la caída de Gohan.
Curiosidades
- El título japonés llama a Gohan «Super Saiyan», pero se refiere al Ozaru: el verdadero Super Saiyan llegará más de un año después, con Goku contra Freezer.
- La escena de los investigadores alrededor de las cápsulas Saiyan en las ruinas de la Ciudad del Este es un añadido del anime.
- Adapta la segunda parte del capítulo 239, el 240 y casi todo el 241, con un 21,5% de cuota de pantalla. En Hispanoamérica se tituló «¡Ocurre un milagro! La transformación de Gohan».
¿Sabías que…? A partir del episodio 36 empieza la saga de Namek: Goku acaba en el hospital recuperándose de sus heridas, mientras Bulma, Krilin y Gohan se preparan para viajar al planeta de origen de Piccolo.
