Dragon Ball Z episodio 31: La metamorfosis del último guerrero

Dragon Ball Z episodio 31: Goku gana el choque de ondas con el Kaioken cuádruple, pero Vegeta crea una luna artificial y se transforma en un Ozaru gigantesco.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El episodio 31 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 20 de diciembre de 1989, contiene uno de los choques de ondas de energía más famosos de la serie: el Galick Ho de Vegeta contra el Kame Hame Ha de Goku potenciado con el Kaioken. Goku gana, pero al príncipe de los Saiyan aún le queda una carta, y el episodio termina con su transformación.

Resumen

Con el Kaioken triple, Goku se convierte en un torbellino. Su energía es tan alta que el scouter de Raditz, en manos de Bulma en Kame House, no la soporta, y en su planeta Kaito teme por su alumno. Vegeta recibe una lluvia de golpes a la que no puede responder. En Kame House, mientras tanto, Uranai Baba se pelea con su bola de cristal y el Maestro Roshi teme que Goku esté superando sus límites.

Al ver su propia sangre, Vegeta pierde los nervios: un guerrero de clase baja se ha atrevido a herir al príncipe de los Saiyan. Goku, por su parte, nota que el cuerpo le falla por el esfuerzo y sabe que debe acabar rápido. Vegeta se eleva en el cielo y prepara el Galick Ho, decidido a borrar a Goku y a la Tierra entera. Goku responde con un Kame Hame Ha con el Kaioken triple. Las dos ondas chocan y la de Vegeta empieza a imponerse. Entonces Goku se la juega y sube el Kaioken al cuádruple: el Kame Hame Ha arrolla el Galick Ho y lanza a Vegeta hacia el cielo.

Goku se queda en el suelo, exhausto. Yajirobe, que ha seguido el combate escondido, sale a felicitarlo, pero basta una palmada en la espalda para arrancarle a Goku un grito de dolor. Al oír que Vegeta sigue vivo, vuelve corriendo a su escondite.

Vegeta, con la armadura destrozada, se libera de la onda y decide transformarse, pero la luna ya no está. Comprende que alguien la destruyó precisamente para impedírselo. Vuelve junto a Goku y le explica el secreto: el Ozaru se desencadena gracias a las ondas Blutz que refleja la luna llena, y un Saiyan lo bastante fuerte puede crear una artificial. Con una esfera de energía lanzada al cielo enciende una luna falsa. Goku, sin cola, no siente nada; Vegeta la mira fijamente y se convierte en un gigantesco Ozaru.

Nuestro análisis

El choque entre el Galick Ho y el Kame Hame Ha es el modelo de decenas de duelos posteriores, dentro y fuera de Dragon Ball. Funciona porque lo que está en juego es clarísimo, la Tierra misma, y porque Goku gana pagando un precio: el Kaioken cuádruple lo deja destrozado justo cuando Vegeta va a subir de nivel otra vez.

La revelación de la luna artificial es una de las ideas más inteligentes de Toriyama en esta saga. Piccolo había destruido la luna meses antes para detener a Gohan, y parecía una garantía; Vegeta la sortea con una explicación pseudocientífica que vuelve a los Saiyan aún más temibles. Y, de paso, reabre un tema que afecta de lleno a Goku.

El anime alarga la secuencia del Kaioken triple y añade las escenas de Kame House con el scouter de Bulma; el resto sigue fielmente al manga, incluido el gag de Yajirobe, que rebaja la tensión justo antes de la última transformación.

Curiosidades

  • En la versión japonesa, Vegeta se enfurece porque un guerrero de clase baja ha derramado su «noble sangre»; los doblajes en inglés hablan de forma más genérica de su rabia por verse superado.
  • Es el último episodio emitido en 1989: el siguiente llegó el 17 de enero de 1990.
  • Adapta la segunda parte del capítulo 230 y los capítulos 231 y 232, con un 20,9% de cuota de pantalla. En Hispanoamérica se tituló «¡Arriesga tu vida Gokū, La última opción!».

¿Sabías que…? Fue Piccolo quien destruyó la luna, en el episodio 8, para frenar al Ozaru de Gohan durante el entrenamiento, y aquel gesto parecía haber dejado a los Saiyan sin su arma más peligrosa.

Personajes