Dragon Ball Z episodio 248: La hora del adiós

Dragon Ball Z episodio 248: Goku enseña el Super Saiyan 3 a Goten y Trunks, deja a Piccolo a cargo de la fusión y se despide antes de volver al Otro Mundo.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 4 min

El episodio 248 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 30 de noviembre de 1994, es el de la despedida. Goku dedica los últimos minutos de su día en la Tierra a poner en marcha el entrenamiento de la fusión, se permite una última transformación en Super Saiyan 3 para convencer a Goten y Trunks y luego dice adiós a su familia y a sus amigos. Mientras tanto, Majin Boo se construye una casa de la forma más macabra posible.

Resumen

En el templo de Kami-sama, un Goku agotado explica que la fusión solo funciona si los dos participantes se mueven en perfecta simetría. Para demostrarlo recurre a Piccolo, que al principio se queda de piedra pero al final acepta bailar con él ante las miradas incrédulas de los presentes. El primer intento de los niños es un desastre, sobre todo por los fallos de Goten; el segundo sale mucho mejor, y Goku les pide que no dejen de repetirlo.

Lejos de allí, Majin Boo siente sueño y decide que es hora de dormir. Llega a un pueblecito del campo, levanta en el aire a los vecinos que huyen y los convierte en arcilla, despeja el terreno de un soplido y se modela una casa. Tras el baño, el pijama y el cepillo de dientes, se mete en la cama. Tras unos segundos de sueño se despierta convencido de que ha pasado la noche y lo celebra: el guerrero que le prometió Goku llegará en solo un día.

En el templo, Trunks se para y suelta que el baile es una tontería. Lo que de verdad quiere es ver el Super Saiyan 3, y Goku acepta a cambio de que los dos prometan aprender la fusión. Piccolo le advierte que así gastará el poco tiempo que le queda, pero Goku sabe que ya está al límite. Pasa de Super Saiyan al segundo nivel y por fin al tercero, con un aura que sacude todo el templo y casi tira a los niños al vacío. Funciona: los niños juran que entrenarán en serio.

Pero es su última transformación. Uranai Baba anuncia que el tiempo se ha acabado y Goku deja a Piccolo al frente del entrenamiento. Ox-Satán despierta a Chichi para que pueda despedirse. Ella está desesperada por Gohan, al que cree muerto, y Goku le recuerda que todavía tiene que cuidar de Goten; además, le promete saludar a su hijo mayor en el Otro Mundo. Videl, sin embargo, insiste en que siente que Gohan sigue vivo. Tras un último abrazo a Goten, al que pide que cuide de su madre, Goku desaparece en el cielo junto a Baba.

Nuestro análisis

La segunda despedida de Goku, después de la de los Cell Games, tiene otro sabor. Entonces fue una decisión definitiva, tomada para alejar de la Tierra los problemas que él mismo atrae; aquí es un hasta luego forzoso, y Goku lo vive con su ligereza de siempre. Todo el peso emocional recae en Chichi, que cree haber perdido a su hijo y ahora ve marcharse otra vez a su marido.

La escena del Super Saiyan 3 retrata bien al personaje: Goku sacrifica sus últimos minutos para motivar a dos niños desganados, y de paso cede el relevo. Las palabras de Videl son un pequeño anzuelo que se cobra ya en el episodio siguiente. En cuanto a Boo, la secuencia de la casa es humor negrísimo: el monstruo cumple la parte del trato que le conviene, esperar a su rival, e ignora por completo la que le prohibía matar.

Curiosidades

  • Adapta el capítulo 477 desde la tercera página hasta el final. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Mitsuo Hashimoto y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
  • Obtuvo un 19,6% de cuota de pantalla.
  • La escena de Ox-Satán esperando a que Chichi despierte a tiempo para despedirse de Goku es un añadido del anime.
  • En Hispanoamérica se tituló «Gokū regresa al otro mundo».

¿Sabías que…? Esta despedida no durará mucho: más adelante en la saga, Goku volverá a la vida gracias al Viejo Kaioshin, que le cederá la suya.

Personajes