Dragon Ball Z episodio 208: El regreso de la pandilla

Dragon Ball Z episodio 208: Videl aprende a volar, los amigos se reúnen en el 25.º Torneo de Artes Marciales y Goku, de vuelta por un día, conoce a su hijo Goten.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 4 min

El episodio 208 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 24 de noviembre de 1993, cumple lo que promete su título: un reencuentro familiar. Terminados los entrenamientos, los viejos amigos se reúnen en la isla del Torneo de Artes Marciales y, tras siete años en el Otro Mundo, Goku vuelve a la Tierra. Allí le espera también un niño al que nunca ha visto.

Resumen

Las clases dan fruto. Videl, ya con el pelo corto, se eleva sin esfuerzo y en pocos días aprende a volar de verdad, aunque Goten sigue siendo mucho más ágil que ella. En un descanso, Gohan, que se ha dado cuenta de que ya es más fuerte que su padre, le pregunta cómo se sentiría si alguien venciera a Mr. Satán en el torneo. La respuesta lo sorprende: Videl lo desea, porque a su padre se le ha subido la fama a la cabeza.

En la mansión Satán, mientras tanto, Mr. Satán se pregunta por qué su hija vuelve tan tarde y se convence de que está en casa de algún chico. Ella, en el dojo familiar, revienta un saco de boxeo de un solo golpe: aprender a volar le ha enseñado a usar su energía. Gohan por fin puede entrenar en serio y lo hace con Goten, primero en estado normal y luego en Super Saiyan. Entre golpe y golpe, el pequeño confiesa lo emocionado que está por conocer al fin a su padre.

Pasan los días, cada uno se prepara por su cuenta y llega la mañana del torneo. Volando hacia la isla Papaya, Gohan, ya con el traje de Gran Saiyaman, pide a todos que no se transformen en Super Saiyan durante los combates, para no llamar una atención que ninguno desea. Nadie se opone.

En la entrada se reúne el grupo al completo: Bulma, Vegeta y Trunks, Krilin con C-18 y la pequeña Marron, Piccolo, el Maestro Roshi y los demás. Entonces aparece Uranai Baba con Goku. La alegría es inmediata, y Chichi no puede contener la emoción. Goku se fija en un niño idéntico a él y lo entiende: es Goten. El pequeño se esconde al principio, tímido, pero en un momento corre a abrazarlo y a jugar con él. Baba le recuerda a Goku que tiene veinticuatro horas y se despide. La inscripción trae la única decepción: Trunks descubre que competirá en el torneo infantil, y no con los adultos como esperaba.

Nuestro análisis

El regreso de Goku es el momento al que conducía toda la parte escolar de la saga, y el episodio lo trata con la ligereza justa: nada de música solemne, solo un grupo de amigos que se reencuentra y bromea como si hubieran pasado pocos días. Esa es la magia de Dragon Ball, que en un instante hace que el espectador vuelva a sentirse en casa.

La escena con Goten es la que se queda. En el manga, Goku apenas se fija en su hijo y casi no interactúan; el anime añade el abrazo y los juegos, y hace bien, porque un primer encuentro entre padre e hijo merecía al menos eso. También vale oro la frase de Videl sobre su padre: conoce los defectos de Mr. Satán mejor que nadie, y su lealtad no es ciega.

Los añadidos de Mr. Satán y del saco de boxeo son algo gratuitos, pero aligeran la espera.

Curiosidades

  • Adapta el capítulo 429 desde la novena página y el capítulo 430. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Kazuhito Kikuchi y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
  • En Japón obtuvo un 23,6% de cuota de pantalla.
  • Son añadidos del anime Mr. Satán preocupado por su hija, Videl en el dojo, Goku meditando en una montaña del Otro Mundo y el combate entre Gohan y Goten, más largo que en el manga.
  • Entre el público se ve un robot con la forma del camarero que sirve sopa en el que se transformaba Oolong, un guiño a los primeros tiempos de Dragon Ball.
  • En Hispanoamérica se tituló «Los Guerreros Z se reúnen de nuevo».

¿Sabías que…? Las veinticuatro horas de Goku en la Tierra ocupan unos cuarenta episodios: no volverá al Otro Mundo hasta el episodio 248.

Personajes