
El episodio 209 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 8 de diciembre de 1993, cierra el bloque del Gran Saiyaman con un doble juego del escondite. Por un lado, Sharpner, compañero de clase de Videl, quiere desenmascarar a toda costa al superhéroe disfrazado; por otro, Goku y sus amigos tienen que superar la fase previa del 25.º Torneo de Artes Marciales sin dejar ver lo fuertes que son. Casi todos lo consiguen.
Resumen
Sharpner ha venido a la isla para animar a Videl, y no pierde ocasión de tirarle los tejos. Ella ni lo mira, y cuando el chico la sorprende hablando con el Gran Saiyaman, los celos se apoderan de él. ¿Quién se esconde tras esas gafas de sol? Sharpner jura que lo averiguará y se lanza a por una foto del héroe a cara descubierta.
Cada intento es más torpe que el anterior: un chorro de agua en la cara para obligarlo a quitarse las gafas, una emboscada desde arriba que falla, un tirón directo con las manos. Gohan, más o menos ajeno a todo, se libra cada vez por los pelos. Al final, con la ayuda de un niño, Sharpner consigue de verdad la foto, pero la alegría le dura poco: Piccolo, harto de periodistas y objetivos, hace estallar de golpe todas las cámaras de la zona, incluida la suya.
Mientras tanto, Goku camina con sus viejos amigos hacia la zona de los luchadores. El presentador del torneo lo reconoce y lo saluda, encantado de volver a verlo después de tantos años. Luego Goku se fija en la rubia que acompaña a Krilin y se queda de piedra al saber que C-18 es ahora su esposa y que tienen una hija. Las felicitaciones llegan con su sencillez de siempre.
En la sala de los participantes, los organizadores explican el sistema: hay dieciséis plazas en el cuadro final, una reservada al campeón vigente, y las otras quince serán para quienes den el puñetazo más fuerte a una máquina que mide la potencia de los golpes. Para dar ejemplo, Mr. Satán se luce y marca 137 puntos entre aplausos. Goku, Krilin y Piccolo apenas rozan la máquina y aun así superan con holgura al campeón; C-18 marca un 774 que deja helados a los empleados. Vegeta, en cambio, no tiene ninguna intención de contenerse: su puñetazo convierte la máquina en chatarra.
Nuestro análisis
El capítulo que tocaba adaptar era corto, y el anime lo estira con la caza de Sharpner al Gran Saiyaman. Es relleno declarado, construido como una serie de gags de comedia física, pero tiene el mérito de dar espacio a un personaje que en el manga es poco más que un figurante. Que el secreto de Gohan lo salve Piccolo, sin tener ni idea del plan de Sharpner, es un buen golpe de guion.
Lo mejor, de todos modos, es la máquina de golpes, uno de los gags más célebres de toda la saga. El 137 de Mr. Satán, aplaudido como una hazaña sobrehumana, resume en una sola cifra la distancia entre los humanos corrientes y los Guerreros Z. Y el gesto de Vegeta, que renuncia a cualquier prudencia, lo dice todo sobre su estado de ánimo: ha venido a pelear con Goku, no a jugar al escondite.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 431 del manga. Guion de Takao Koyama, dirección de Yoshihiro Ueda y dirección de animación de Yūji Hakamada.
- En Japón obtuvo un 22,8% de cuota de pantalla.
- Todas las escenas de Sharpner son un añadido del anime: en el manga no muestra ningún interés por Videl y en el torneo solo aparece brevemente.
- El número que le toca a C-18 para la prueba de la máquina es precisamente el 18.
- Todas las normas del Torneo de Artes Marciales están en nuestra página dedicada.
- En Hispanoamérica se tituló «Ten cuidado Gran Saiyaman».
¿Sabías que…? Cuando Sharpner intenta caer sobre el Gran Saiyaman desde arriba, falla porque Gohan se ha agachado a recoger una rana: es el Capitán Ginyu, atrapado en el cuerpo del animal desde la batalla de Namek.
