Dragon Ball GT episodio 64: ¡Adiós Goku! Hasta que nos volvamos a encontrar

Dragon Ball GT episodio 64, el último: Shenlong concede un deseo final y se lleva a Goku; cien años después, una anciana Pan cree verlo en un torneo.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 4 min

El episodio 64, emitido en Japón el 19 de noviembre de 1997, es el último de Dragon Ball GT: durante casi dieciocho años ninguna serie de la saga volvería a contar una historia nueva. Shenlong se lleva a Goku y, un siglo después, una anciana Pan cree verlo entre el público de un Torneo de Artes Marciales.

Resumen

Shenlong cura a Goku y explica: los dragones malignos y la unión de los dos mundos son el precio del abuso de las Bolas de Dragón, que ahora desaparecerán con él. Goku pide un último favor: resucitar a quienes murieron sin culpa. Giru también resucita.

Después Shenlong invita a Goku a subir. Él dice que vuelve enseguida y manda callar a Vegeta, que ha intuido algo. Chichi le grita que vuelva para la cena; Bulma recuerda cuando lo conoció en el monte Paoz, donde empezó todo.

Primera parada, la casa del Maestro Roshi: Goku se reencuentra con él y con Krilin, recién resucitado, y los dos echan un último combate de broma que gana Krilin con una finta demasiado fácil. Cuando se da la vuelta, Goku ya no está, y Roshi da las gracias en silencio a Shenlong por las bolas. Segunda parada, el infierno: Goku estrecha la mano de Piccolo, que vigila allí a los condenados, y le promete que nunca olvidará cuánto le debe.

Pan encuentra sin explicación el traje raído de su abuelo, y Vegeta solo le dice que lo guarde bien. Goku se tumba sobre el lomo del dragón; las bolas entran una a una en su cuerpo y él desaparece con la última, la de cuatro estrellas.

Cien años después, en la final infantil del Torneo de Artes Marciales, Goku Jr., descendiente de Goku y vestido con aquel traje, se enfrenta a Vegeta Jr., hijo de una mujer idéntica a Bulma sentada junto a Pan. Los dos niños se transforman en Super Saiyan, y en las gradas Pan distingue a Goku, adulto otra vez. Corre tras él, en vano. Goku cruza la multitud entre los recuerdos de toda una vida, atrapa su bastón y se aleja en la nube Kinton.

Nuestro análisis

El final de Z era valiente porque no cerraba nada; este lo es por el motivo contrario. Las Bolas de Dragón, que pusieron en marcha la historia en 1986, salen de escena con Goku, y la idea de que cada deseo tiene un precio se convierte en la moraleja de la serie. Goku gasta su último deseo en reparar daños y después renuncia a la herramienta que durante veinte años había borrado cada tragedia.

Las despedidas son de una delicadeza poco común. Goku no se despide de nadie: deja que Chichi crea que volverá, pide silencio a Vegeta, regala a Krilin una finta y a Piccolo un apretón de manos. Los demás lo entienden uno a uno. Y el traje que queda en el suelo es la pista más clara: quien sube al dragón ya no es del todo el Goku de antes. En qué se ha convertido, el episodio no lo dice. Las bolas que entran en su cuerpo, con la de cuatro estrellas del abuelo Gohan la última, sugieren una unión con el dragón: unos ven una muerte; otros, una ascensión. El especial de 1997, conocido en España como 100 años después y situado antes del torneo, lo hace aparecer ante Goku Jr. como una presencia misteriosa.

El salto de cien años refleja el comienzo: un pequeño Goku, un pequeño Vegeta, una abuela animando. El montaje final, desde el abuelo Gohan encontrando al bebé hasta la derrota de Baby, recupera el opening, Dan Dan Kokoro Hikareteku.

Nuestra ficha de Dragon Ball GT repasa toda la serie, y la guía del orden para ver explica cómo encaja junto a Dragon Ball Super.

Curiosidades

  • Dirección de Hidehiko Kadota sobre storyboard de Yoshihiro Ueda, guion de Atsushi Maekawa y dirección de animación de Naoki Miyahara.
  • En Hispanoamérica se tituló «¡Adiós Goku!».
  • El número del torneo nunca se menciona: el "64.º" que recogen las wikis es una convención.
  • En japonés, la madre de Vegeta Jr. tiene la voz de Hiromi Tsuru, la Bulma de siempre.

¿Sabías que…? En japonés Goku no dice ni una palabra en la escena final: la cierra el narrador, anunciando el fin de la historia de Dragon Ball.

Personajes