
El episodio 63 de Dragon Ball GT, emitido en Japón el 12 de noviembre de 1997, es el penúltimo de GT y cierra la guerra contra los dragones malignos. Goku y Vegeta han perdido el Super Saiyan 4 y ya no pueden fusionarse, mientras Super Ih Shinron, otra vez dueño de las siete Bolas de Dragón, se dispone a destruir la Tierra. La salida es una Genkidama alimentada por el universo entero.
Resumen
Destruido Suu Shinron y recuperada la bola de cuatro estrellas, Super Ih Shinron vuelve a estar en plena forma. Harto de las discusiones entre Goku y Vegeta, concentra su energía negativa en una esfera enorme y la lanza contra el planeta. Goku aparta a su compañero y la contiene él solo: la Tierra se salva, pero la explosión abre un cráter sin fondo y de él no queda ni rastro.
Convencido de que su rival ha muerto, Vegeta ordena a los chicos que saquen a sus familias de la Tierra en la nave de Bulma y se queda a luchar solo. Recuerda cómo Freezer borró su planeta natal y no quiere que la historia se repita. Trunks, Gohan y Goten ponen a salvo a los suyos y vuelven a su lado convertidos en Super Saiyan, pero el dragón los arrolla y vuelve a inundar el planeta de energía negativa. Vegeta, con un hombro atravesado, cae al borde del cráter.
Y es ahí donde se echa a reír. Del fondo del agujero sube Goku, todavía niño, con los brazos alzados hacia el cielo: está reuniendo energía para una Genkidama. La de una Tierra devastada, sin embargo, no basta. Goku llama a Kaito y le pide que hable con todo el universo. Responden los demás Kaitos, los namekianos y los planetas que el grupo recorrió en el viaje de la primera saga, como Imegga. Los ataques del dragón ya no le hacen nada, y cuando la esfera está completa Super Ih Shinron, por primera vez, intenta detenerlo. Demasiado tarde: la Genkidama lo alcanza de lleno y lo desintegra.
Los demás corren hacia Goku, inconsciente entre las siete bolas, de nuevo limpias. Entonces las bolas se iluminan solas y en el cielo aparece Shenlong, el dragón de siempre, sin que nadie lo haya invocado.
Nuestro análisis
La Genkidama es la técnica con la que Goku acabó con Majin Boo al final de Z, y desde siempre el golpe que no pide fuerza propia, sino confianza en los demás. Usarla contra el último dragón tiene además sentido temático: el enemigo nació del egoísmo de deseos acumulados durante décadas, y cae ante un gesto colectivo, pedido a quien no tiene nada que ganar.
El mejor detalle es la lista de donantes. Además del más allá, están los pueblos que Goku, Trunks y Pan conocieron en la saga de las Bolas de Dragón de estrella negra, el tramo que muchos consideran el más flojo de GT. Al final, la serie le da peso: aquel viaje que parecía no ir a ninguna parte había sembrado amistades que ahora salvan el universo.
También Vegeta sale reforzado: se queda solo sabiendo que no puede ganar y, sobre todo, se ríe al borde del cráter, un gesto que resume en un segundo cuánto confía ya en su rival. Hay descuidos, como los terrícolas que levantan las manos antes del llamamiento de Goku, pero el ritmo funciona. Y el giro final, un Shenlong que aparece por su cuenta, abre una pregunta mayor: ¿qué será de las Bolas de Dragón?
Curiosidades
- Dirección de Hidehiko Kadota, guion de Atsushi Maekawa y dirección de animación de Kazuya Hisada.
- En Hispanoamérica se tituló «Goku salva el universo».
- La sinopsis oficial de Toei llama a la técnica Chō Urutora Genkidama, es decir, "súper ultra Genkidama".
- Es la última vez en GT que Gohan, Goten, Trunks y Vegeta se transforman en Super Saiyan.
¿Sabías que…? En la emisión original japonesa, tras el avance del final, se emitía un adelanto del remake de Dr. Slump, que se estrenó en Fuji TV el 26 de noviembre de 1997: una semana después del último episodio de GT.
