
El episodio 58 de Dragon Ball GT, emitido en Japón el 10 de septiembre de 1997 y titulado en España «El contraataque ha sido devuelto, El Súper Saiyan 4, superado», lleva por fin a la familia de Goku al campo de batalla. Con la energía de sus hijos y de Trunks, el Saiyan rompe sus límites y acorrala a Ih Shinron, pero el dragón de una estrella aún guarda un as en la manga: las otras seis Bolas de Dragón.
Resumen
Sin fuerzas, Goku pierde la transformación y vuelve a ser un niño. Ih Shinron levanta su cuerpo inconsciente y lo deja caer hacia la espada de una estatua, pero en el último segundo Goten lo atrapa en el aire. Con él llegan Gohan, Trunks y Oob, seguidos de Chichi, Videl y Mr. Satán. Goku les da las gracias, pero es sincero: ni siquiera todos juntos pueden con ese enemigo. Gohan ya lo sabe y tiene otra idea: los Saiyan le transferirán su energía para que recupere todo su poder.
Ih Shinron no piensa esperar y ataca al grupo en plena transferencia; Goku usa la fuerza que ya ha recibido para salvarlos a todos y vuelven a empezar. Entonces pide más. Ni siquiera al máximo bastaría, explica: los tres deben seguir dándole energía hasta que haya superado sus límites, aunque sea peligroso. Gohan, Goten y Trunks se transforman en Super Saiyan y obedecen, mientras Oob se lanza él solo contra el dragón para ganar tiempo. No tiene ninguna posibilidad de vencer, pero lo entretiene lo suficiente.
Cuando se apaga la luz, Goku vuelve a ser Super Saiyan 4, y más fuerte que antes. Sigue ciego, pero anticipa cada movimiento del rival: Ih Shinron ya no consigue tocarlo, y tampoco le sirven sus trucos. Un Kame Hame Ha arrolla al dragón y todos celebran la victoria.
Pan se acerca a recoger las Bolas de Dragón esparcidas por el suelo, pero ve cómo se deslizan solas. Ih Shinron sigue vivo: esquivó el ataque en el último instante y se escondió entre los escombros de una torre del reloj. Atrae hacia sí las otras seis bolas, se las traga una a una y se transforma en Super Ih Shinron, una criatura más grande y amenazadora.
Nuestro análisis
El título original promete «superar el Super Saiyan 4», y el episodio cumple a la manera más propia de Dragon Ball: con trabajo en equipo. No es la primera vez en GT, porque para vencer a Baby Goku ya había reunido la energía de Gohan, Goten, Trunks y Pan, pero aquí el recurso pesa de otra forma. Tras tantos episodios viajando solo con su nieta, Goku recupera a su familia, y la serie recuerda que sigue siendo su mayor fortaleza.
Oob merece una mención. El chico por el que Goku lo dejó todo en el final de Dragon Ball Z se limita aquí a hacer de dique, pero lo hace con valor, y su pelea sin esperanza es uno de los momentos más generosos del episodio. El final le da la vuelta a todo con la crueldad típica de este arco: Ih Shinron se salva gracias a los mismos objetos que los héroes intentan recuperar, y su transformación cierra el círculo abierto en el episodio anterior. Décadas de deseos se convierten, literalmente, en su fuerza.
Curiosidades
- Guion de Toshinobu Ooi, dirección de Mitsuo Hashimoto y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
- Tras su primer ataque contra Gohan, Goten, Trunks y Oob, Ih Shinron presume de haber eliminado a cuatro Saiyan de un solo golpe. Oob, sin embargo, no es Saiyan.
- En japonés la nueva forma se llama Sūpā Ī Shinron, «súper dragón de una estrella»; en el doblaje estadounidense de Funimation pasó a llamarse Omega Shenron.
- En Hispanoamérica se tituló «Goku supera los poderes del Super Saiyajin 4».
¿Sabías que…? En su forma Super, la bola de una estrella que Ih Shinron lleva en la frente se desplaza al centro del pecho, rodeada por las otras seis. Es un detalle que resultará decisivo en los episodios siguientes.
