
El episodio 59 de Dragon Ball GT, emitido en Japón el 17 de septiembre de 1997 y titulado en España «¿Enemigo, aliado? El Gran Mono Vegeta enfurecido», es el del regreso de Vegeta. Mientras Goku cae ante Super Ih Shinron, el príncipe de los Saiyan llega con el invento de Bulma y alcanza también el Super Saiyan 4, no sin antes convertirse en un Ozaru fuera de control.
Resumen
Recién nacido, Super Ih Shinron barre con una explosión a la familia y los amigos de Goku, y luego le enseña al Saiyan el «cementerio» que le ha preparado. Goku, todavía ciego, no logra herirlo. El dragón tiene ahora los poderes de sus hermanos y los usa uno tras otro: el calor de Suu Shinron, el hielo de San Shinron, los torbellinos de Ryu Shinron y las descargas eléctricas de Uh Shinron.
De pronto Goku recupera la vista. Sorprende a su rival con un Kame Hame Ha multiplicado por diez y lo hace estallar con un ataque a plena potencia. Sus amigos lo celebran demasiado pronto: gracias al poder de Uh Shinron, los pedazos del dragón vuelven a unirse. Super Ih Shinron derriba uno a uno a todos los presentes, y Goku, que apenas se tiene en pie, comprende que ya no puede ganar.
Desesperado, agarra al dragón por la espalda y se prepara para explotar con él. Quien lo detiene es Vegeta: ya lo intentó contra Majin Boo y sabe que la autodestrucción solo mataría a Goku. Después anuncia que tiene la manera de convertirse en Super Saiyan 4. Bulma, que ha llegado con el generador de ondas Blutz, lo baña con su luz. Vegeta se transforma en un Ozaru gigantesco, pero ha perdido la razón: se abalanza sobre Goku y lo aprieta en su puño. Es la voz de su viejo rival la que lo hace volver en sí. El Ozaru se vuelve dorado y luego se encoge hasta dejar paso al Super Saiyan 4.
Todos se quedan boquiabiertos ante los dos guerreros transformados, y Chichi y Bulma hasta encuentran tiempo para discutir sobre cuál de sus maridos es mejor. Goku y Vegeta atacan juntos, pero Super Ih Shinron sigue siendo superior. Es entonces cuando Vegeta propone lo impensable: la fusión. Goku no da crédito.
Nuestro análisis
Vegeta llega tarde, como tantas veces, pero en esta ocasión la espera forma parte del relato: mientras Goku se enfrentaba a los dragones, él se quedó con Bulma preparando su oportunidad, y ahora ese tiempo da sus frutos. La transformación es lo mejor del episodio. El Ozaru que estruja a Goku en su puño recuerda su primer combate en la Tierra, cuando fue precisamente Vegeta, transformado, quien estuvo a punto de partirle todos los huesos; esta vez, sin embargo, basta la voz de Goku para frenarlo, y en ese detalle está todo el camino recorrido por el príncipe.
Luego está la propuesta final. En la saga de Majin Boo, Vegeta aceptó fusionarse con Goku solo porque no había otra salida, y a regañadientes. Aquí es él quien sugiere la fusión, y la sorpresa de Goku es la misma del espectador: es la prueba más clara de cuánto ha cambiado el personaje. Lástima del numerito entre Bulma y Chichi, simpático pero colocado en el peor momento. El público japonés, además, tuvo que esperar más de lo habitual: entre este episodio y el siguiente pasaron cinco semanas.
Curiosidades
- Guion de Toshinobu Ooi, dirección de Yoshihiro Ueda y dirección de animación de Tadayoshi Yamamuro.
- El generador de ondas Blutz es el mismo que Bulma construyó bajo el control de Baby para convertir el cuerpo de Vegeta en Ozaru dorado. Bulma le había explicado su plan a Vegeta en el episodio 55.
- Es la primera vez que Vegeta alcanza el Super Saiyan 4.
- El episodio 60 no se emitió en Japón hasta el 22 de octubre de 1997.
- En Hispanoamérica se tituló «Vegeta se convierte en un mono gigante».
¿Sabías que…? El título estadounidense de Funimation, Super Saiyan 4 Vegeta, destripa la sorpresa antes de que empiece el episodio. El japonés juega en cambio con la duda, «¿enemigo o aliado?», y el doblaje de España lo mantuvo.
