Dragon Ball GT episodio 14: La derrota de Loud

Dragon Ball GT episodio 14: para destruir a Luud hacen falta dos ataques simultáneos, uno desde fuera y otro desde dentro, y Goku y Pan deben coordinarse.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El episodio 14 de Dragon Ball GT, emitido en Japón el 5 de junio de 1996, pone fin a la larga escala en el planeta Luud. El coloso a plena potencia tiene contra las cuerdas a Goku y Trunks, pero su punto débil se descubre desde dentro: hay que golpearlo desde fuera y desde dentro en el mismo instante. Una misión de sincronía para Goku y Pan, resuelta de la forma más torpe y divertida posible.

Resumen

Alimentado con la energía de Pan, Luud está ya fuera del alcance de los dos Saiyan, que encajan un golpe tras otro. Dentro de la máquina, mientras tanto, Pan ha recuperado el conocimiento junto con todos los que fueron absorbidos, hermanos Para Para incluidos, y lo primero que hace es desahogarse con Dolltaki por todo lo que tuvo que aguantar como muñeca.

El líder del culto deja escapar que hay una salida, pero enseguida intenta callarse. Los Para Para se encargan de hacerle hablar: Luud se construyó alrededor de una única célula roja, a la altura del corazón, y si se destruye, la máquina se viene abajo. Eso sí, hay una condición: el golpe tiene que llegar al mismo tiempo desde fuera y desde dentro. Pan dispara de inmediato contra la célula por su cuenta, sin ningún resultado.

Para avisar a Goku, los tres hermanos recurren a su talento más extraño: cantando establecen un vínculo telepático con él y le explican el plan. Goku y Pan se preparan para disparar a la vez, pero no logran sincronizarse: intento tras intento, uno de los dos siempre se adelanta una fracción de segundo. La solución la encuentra Goku, que propone cambiar la cuenta atrás por nombres de comida.

Esta vez los dos ataques salen al unísono y alcanzan la célula. Luud estalla, y todas las personas convertidas en muñecos vuelven a la normalidad y caen al suelo sanas y salvas. En medio de la confusión, sin embargo, Dolltaki escapa en una nave espacial delante de todos.

Nuestro análisis

Es el desenlace adecuado para un arco que nació como comedia. En lugar de resolverlo todo con un aura más grande, el guion pide a Goku y Pan que encuentren un ritmo común y convierte el clímax en un gag sobre la sincronía: abuelo y nieta que fallan, se corrigen y al final se entienden. Que la clave sea una retahíla de platos es puro Goku, y un guiño cariñoso al niño glotón del primer Dragon Ball.

Pan sale bien parada: tras tres episodios convertida en objeto, vuelve a tomar la iniciativa y se cobra su revancha con Dolltaki. Incluso los Para Para, presentados como simples secuaces bailarines, encuentran un sentido en el desenlace. Trunks, en cambio, queda relegado a un papel secundario, una lástima después de su gran momento en el episodio 12.

En conjunto, el arco de Luud es de los más irregulares de la primera parte de GT, pero este capítulo lo cierra con una idea sencilla y simpática, de esas que hacen que las primeras aventuras espaciales se sientan tan distintas de Dragon Ball Z.

Curiosidades

  • Guion de Toshinobu Ooi, dirección y storyboard de Mitsuo Hashimoto, dirección de animación de Yūji Hakamata y dirección artística de Tomoko Yoshida.
  • En Japón obtuvo un 15,2% de cuota de pantalla y llegó dos semanas después del episodio 13: el 29 de mayo de 1996 no se emitió ningún capítulo.
  • En Hispanoamérica se tituló «La destrucción de Rudo».

¿Sabías que…? En la versión japonesa, Goku y Pan se sincronizan recitando tres tipos de donburi, los cuencos de arroz con cerdo, con tempura y con pollo y huevo; el doblaje estadounidense los sustituyó por una retahíla sobre ollas.

Personajes

  • Goku y Trunks
  • Pan
  • Dolltaki
  • Los hermanos Para Para
  • Las personas absorbidas por Luud
  • Luud