
El episodio 78 de Dragon Ball, emitido en Japón el 9 de septiembre de 1987, cierra el arco de Uranai Baba tal como lo cuenta el manga y cumple una promesa hecha muchos episodios atrás. Con las siete Bolas de Dragón en su poder, Goku vuelve con Upa para resucitar a Bora, asesinado por Tao Pai Pai. Después, tras salvar la bola de su abuelo, se despide de sus amigos y se marcha solo, a pie, a entrenar durante tres años.
Resumen
Goku regresa al palacio de Baba con la bola de una estrella, sube a Upa a la Nube Kinto y vuela con él hacia la Tierra Sagrada de Karin. Mientras tanto, Yamcha le pide al Maestro Roshi que lo acepte como alumno: el viejo no está muy por la labor, pero Bulma encuentra el argumento adecuado para convencerlo. El viaje de los dos niños se convierte en una excursión entre hojas de loto, cascadas y nubes.
Ante la tumba de Bora, al pie de la torre, Goku coloca las bolas e invoca a Shenlong. Upa se queda paralizado frente al enorme dragón, y Goku está a punto de pedir el deseo por él cuando el pequeño reúne valor y pide que le devuelvan a su padre. El dragón lo concede: Bora sale de la tumba y Upa corre a abrazarlo. Shenlong desaparece y las bolas salen volando para dispersarse, pero Goku da un salto y atrapa la de cuatro estrellas, ya convertida en piedra. Es el recuerdo del abuelo Gohan y esta vez no piensa perderlo. Padre e hijo le dan las gracias y lo despiden.
De vuelta en el palacio de Baba, Goku cuenta que el deseo ha funcionado y que para él se acabó buscar bolas: ahora quiere entrenar para el próximo Torneo de Artes Marciales junto a Krilin y Yamcha. Pero Roshi tiene otros planes. Ya no tiene nada que enseñarle, le dice, y le conviene recorrer el mundo y descubrir por sí mismo cómo hacerse más fuerte. Se verán en el torneo. Cuando Goku llama a la Nube Kinto, su maestro le pide que viaje a pie. El chico sale corriendo, mientras Krilin y Yamcha vuelven con Roshi a la Kame House para entrenar, con Bulma detrás refunfuñando.
Nuestro análisis
Es un episodio de cierres. Salda la deuda de Goku con Upa, a quien prometió devolverle a su padre tras perder contra Tao Pai Pai, y sobre todo cierra el motivo por el que Goku salió de casa en el primer episodio: la bola de cuatro estrellas del abuelo. Las bolas ya no le interesan como herramienta para pedir deseos; esa piedra vale como recuerdo.
La escena clave, sin embargo, es la de Roshi. Quitarle la Nube Kinto, que lo acompañaba desde el principio, es quitarle el atajo y mandarlo al mundo como a un chico cualquiera. Es el momento en que la serie deja de ser una búsqueda del tesoro y pasa a ser la historia de un artista marcial que crece. Roshi entiende que su alumno necesita camino más que lecciones.
Los añadidos del anime funcionan. La excursión con Upa es relleno, pero relleno ligero, y la duda del niño ante el dragón hace que el abrazo final pese más. A partir de aquí el manga salta tres años, mientras que el anime decide contar el viaje con cinco episodios originales.
Curiosidades
- El episodio adapta los capítulos 111 y 112 del manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 22,1% de cuota de pantalla.
- Son exclusivos del anime la conversación entre Yamcha y Roshi (en el manga Yamcha se la resume a Goku), la excursión hasta la torre y las dudas de Upa ante Shenlong, que en el manga pide el deseo casi enseguida.
- Durante el vuelo hacia la torre suena la canción «The Blue Travelers», que se usa aquí por primera vez en la serie.
- En el capítulo 112 Goku explica que las bolas se quedan de piedra durante un año, y Roshi añade que el torneo se celebrará ahora cada tres años porque cada vez hay más participantes.
- En la versión japonesa Bora llama a Goku «hijo de los dioses».
¿Sabías que…? En Dragon Ball GT se descubre que precisamente este deseo dio origen a uno de los dragones oscuros, el de la bola de dos estrellas (Ryan Shenlong).
Personajes
- Goku
- Upa y Bora
- Shenlong
- Uranai Baba
- Maestro Roshi, Yamcha, Krilin, Bulma y Puar
