
El octavo episodio de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 21 de junio de 1989, responde a la pregunta que Bulma y Roshi se hacían en el segundo capítulo: ¿qué le pasa a Gohan con la luna llena? La respuesta llega de noche, en mitad del páramo, y obliga a Piccolo a tomar una medida drástica. Antes, sin embargo, una madre tiene que saber la verdad.
Resumen
Krilin vuelve a Kame House sin haber conseguido hablar con Chichi. Bulma, mientras tanto, se ha pasado la noche reparando el rastreador de Raditz y por fin funciona: puede medir la fuerza de cualquiera y localizar a los más poderosos del planeta, incluidos Yamcha, Ten Shin Han y Piccolo con Gohan. El plan es reunir a todos y buscar las Bolas de Dragón para resucitar a Goku cuanto antes.
Yajirobe interrumpe con un mensaje de Karin: Krilin, Yamcha, Ten Shin Han y Chaoz deben ir de inmediato a la torre, porque el propio Kami-sama los entrenará para la llegada de los Saiyan. Y no deben resucitar a Goku: según la vieja Baba, está entrenando en el más allá. Yajirobe se marcha y enseguida aterriza otro coche volador. Son Chichi y Ox-Satán, que vienen a recoger a Gohan. Roshi no tiene más remedio que contarlo todo: Goku ha muerto y Piccolo se ha llevado al niño. Chichi se desmaya.
Esa noche, en el páramo, Gohan se despierta y ve por primera vez la luna llena. Sus ojos cambian, su cuerpo crece desmesuradamente y el niño se convierte en un mono gigante. Lo destroza todo a su alrededor y lanza un rayo por la boca que atraviesa el horizonte. Piccolo comprende que la Tierra podría ser destruida antes incluso de que lleguen los Saiyan. Recuerda lo que dijo Raditz sobre la luna llena y hace lo único posible: destruye la Luna.
Gohan recupera su forma y cae dormido. Piccolo se da cuenta de que la cola está ligada a la transformación y se la arranca. Después, antes de irse, le deja una espada y un traje parecido al de Goku, pero con su propio símbolo.
Nuestro análisis
El título japonés promete «el secreto del poder de Gohan», y el episodio cumple: la transformación es el vínculo más directo entre el hijo y la serie anterior, cuando era Goku quien se convertía en mono sin saberlo. Quien haya visto Dragon Ball recuerda bien lo que eso significa, y el temor de Bulma y Roshi en el segundo capítulo cobra sentido.
El capítulo adapta el número 208 y la primera mitad del 209 del manga de Akira Toriyama, invirtiendo el orden: en el cómic, la transformación va antes de la visita de Chichi a Kame House. Es una decisión sensata, que cierra el episodio con su imagen más potente.
El detalle que se queda, sin embargo, es el gesto final de Piccolo. El traje que deja a Gohan lleva el carácter japonés ma, «demonio», en lugar de la tortuga del Maestro Roshi: es su forma de reclamarlo como alumno. Piccolo lo ve como un futuro miembro de su estirpe demoníaca, pero el espectador ya ve otra cosa.
Curiosidades
- No es la primera vez que la Luna salta por los aires: en la serie anterior la destruyó el Maestro Roshi, durante el 21.º Torneo de Artes Marciales, para detener a Goku transformado.
- En el manga, Bulma prueba enseguida el rastreador reparado: Roshi marca 139 y Krilin, 206.
- En Japón logró un 16,8 % de cuota de pantalla. El guion es de Takao Koyama y la dirección de Yoshihiro Ueda.
- En el primer doblaje estadounidense este capítulo y el anterior formaron uno solo, Gohan's Metamorphosis.
¿Sabías que…? En el manga, Gohan se despierta en mitad de la noche para hacer pis, y es ese detalle tan cotidiano el que le hace ver la luna llena por primera vez.
