
El episodio 46 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 2 de mayo de 1990, divide la historia en dos frentes que avanzarán en paralelo durante semanas. En Namek, Gohan y Krilin siguen a Freezer hasta una aldea namekiana. En la Tierra, una semilla del ermitaño deja a Goku como nuevo y lo lanza al espacio: seis días de viaje y una máquina que multiplica la gravedad para entrenar por el camino.
Resumen
Escondidos en la cueva, Bulma, Krilin y Gohan sienten pasar por encima a Freezer y a sus hombres. Los dos guerreros tiemblan: nunca habían percibido una fuerza así. El radar confirma que el grupo ya tiene cuatro bolas y se dirige hacia una quinta. Krilin y Gohan deciden seguirlo de lejos, con la energía al mínimo, mientras Bulma se queda en la cueva, saca una casa cápsula y llama por radio al Maestro Roshi para contarle el desastre.
En el hospital, Goku le pregunta al médico cuándo podrá volver a entrenar y la respuesta es que tiene que descansar. Llega el Maestro Roshi con las noticias de Bulma: Vegeta está en Namek y totalmente recuperado, hay alguien todavía más fuerte que él y la nave está averiada. Entonces aparece Yajirobe con las semillas del ermitaño de la nueva cosecha de Karin. Goku se come una, rompe las escayolas con solo tensar los músculos, se pone su uniforme y salta por la ventana a la nube Kinton, mientras Chichi le grita que ni siquiera se ha llevado calzoncillos limpios.
En la Capsule Corporation lo espera el doctor Brief. A petición de Goku ha construido una nave basada en la tecnología de la cápsula en la que llegó a la Tierra de bebé, con una máquina de gravedad artificial que llega a cien veces la terrestre. El viaje hasta Namek durará seis días. Goku ni siquiera espera a que el científico termine de instalar los altavoces y despega de inmediato.
En Namek, Gohan y Krilin llegan a una loma sobre la aldea y ven a Freezer en el centro, con Zarbón y Dodoria sujetando las bolas. Dodoria capta por un momento una energía débil, pero cree que es un pájaro. Los soldados sacan de una casa a varios namekianos, entre ellos el anciano Moori y dos niños, Dende y Cargo. Mientras tanto, en el espacio, Goku prueba directamente veinte veces la gravedad y descubre que quizá habría sido mejor empezar por once.
Nuestro análisis
Es un episodio de transición, pero se ve con mucho gusto. La parte terrestre tiene ritmo de comedia: Goku impaciente en la cama, Roshi metiéndole mano a la enfermera, una semilla que convierte a un paciente escayolado en un guerrero listo para despegar. Es el último respiro de ligereza antes de que la saga se vuelva muy oscura.
La nave con gravedad es una de las ideas más brillantes de Toriyama. Convierte seis días de viaje en un montaje de entrenamiento y prepara todo lo que viene: sabemos que Goku llegará a Namek mucho más fuerte, y la espera pasa a formar parte del relato.
En Namek, en cambio, la tensión crece en silencio. Basta un plano de Freezer en medio de la aldea, entre sus dos lugartenientes, para entender quién manda.
Curiosidades
- Guion de Hiroshi Toda y dirección de Mitsuo Hashimoto. Adapta los capítulos 250 y 251, con un 17,3% de cuota de pantalla.
- En el manga Chichi no está en el hospital (Goku dice que ha salido de compras), así que la escena en la que lo ve salir volando es exclusiva del anime.
- El doctor Brief comenta que encontró destrozada la cápsula de Goku, un guiño a la escena de relleno en la que Piccolo la destruye.
- En Hispanoamérica se tituló «El viaje de Gokū a Namekusein».
¿Sabías que…? Es la última vez que Goku viaja en la nube Kinton en Dragon Ball Z: no volverá a verse hasta el final del combate entre Goku y Pikkon en el Más Allá, y esta vez la montará Gohan.
