
El episodio 43 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 11 de abril de 1990, es aquel en el que la ilusión se derrumba. El título japonés celebra las Bolas por fin reunidas y la resurrección de Piccolo, pero es una burla: a un paso de la última Bola, Raiti y Zacro muestran su verdadero rostro. Y en una base lejana Vegeta recibe la noticia que cambia la saga: Freezer ya está en Namek.
Resumen
En una cueva de hielo, Krilin y Gohan derriten con la energía de sus manos el bloque que aprisiona la sexta Bola. Bulma se queja del frío y se da cuenta de que Zacro ha desaparecido. Los gritos de alegría provocan un derrumbe: el trío se desliza por un túnel sobre una placa de hielo, Krilin la dirige como puede con un Kame Hame Ha y tras ellos rueda una gigantesca bola de nieve, que se traga incluso las estalactitas que derriban para frenarla. A la salida de la cueva se abre un precipicio, y solo la técnica de vuelo los salva.
En el planeta Freezer n.º 79, mientras tanto, el médico examina la armadura destrozada de Vegeta y le cuenta que Freezer ya no está en la base, pero que Cui quiere hablar con él. En la Tierra, entre las rocas, Goku levanta un peñasco con la mente y lo hace pedazos de un salto, pero se hace tanto daño que no logra levantarse; Chichi y el Maestro Roshi lo encuentran y lo devuelven al hospital.
Camino de la última Bola, Krilin intuye que algo no cuadra: están recorriendo el mismo sendero por el que huyó el dinosaurio. El radar los lleva hasta un lago. Gohan se adelanta feliz ante la idea de volver a ver a Piccolo, cuando una fuerza invisible lo atrapa; Raiti y Zacro reaparecen y sujetan a Bulma por los brazos.
Entretanto, Cui le corta el paso a Vegeta. Se burla de su derrota y de la pérdida de Nappa y Raditz, y luego le revela que Freezer, molesto por el ataque no autorizado a la Tierra, lo ha dejado pasar porque gracias a él supo de las Bolas de Dragón. Ahora está en Namek para pedir la inmortalidad y, después, exterminará a los namekianos. Ese era el deseo de Vegeta: el príncipe agarra su scouter y despega de inmediato.
En el lago, Raiti y Zacro se transforman en dos monstruos rojos idénticos a las figuras pintadas en la tumba. El paisaje cambia, la Bola que Krilin tiene en la mano se convierte en una piedra y los dos guerreros se ven atrapados por los tentáculos de unas criaturas acuáticas: toda la búsqueda era una ilusión.
Nuestro análisis
Este episodio da sentido a todo el paréntesis del falso Namek. Las pistas sembradas en los capítulos anteriores, de las pinturas murales al castillo que cambiaba de forma, encuentran aquí su explicación, y la sorpresa funciona precisamente porque el espectador la había intuido antes que los protagonistas.
Pero la escena que de verdad importa es la de Cui. En el manga es él quien le revela a Vegeta el plan de Freezer, y el anime la mantiene con fidelidad: en pocos intercambios entendemos que Vegeta era un subordinado, que su sueño de inmortalidad era el mismo que el de su amo y que la carrera hacia Namek tendrá tres participantes. A partir de aquí la saga cambia de ritmo.
Curiosidades
- El guion es de Aya Matsui y Takao Koyama, y la dirección de Yoshihiro Ueda; director de animación, Mitsuo Shindō.
- Adapta las páginas finales del capítulo 246, es decir, la escena entre Vegeta y Cui; la cueva de hielo y la revelación de Raiti y Zacro son originales. Cuota de pantalla: 19,9%.
- Goku usa la telequinesis, una técnica que nunca muestra en el manga.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Hemos reunido las Esferas del Dragón! ¡Ahora podremos revivir a Pikoro!».
¿Sabías que…? Cui es el mismo soldado que Bun recordaba matando a sus padres en el episodio 40: el anime lo usa para enlazar el relleno de la nave de espejos con la trama del manga.
Personajes
- Gohan, Krilin y Bulma
- Raiti y Zacro
- Vegeta y Cui
- Goku, Chichi y el Maestro Roshi
