
El episodio 42 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 4 de abril de 1990, hace avanzar en tres frentes el largo paréntesis original previo a la llegada a Namek. En el planeta de Raiti y Zacro la búsqueda de las Bolas es cada vez más espectacular, en la Tierra Goku ya no aguanta la cama del hospital y en una base lejana el príncipe de los Saiyan vuelve a ponerse en pie. El título español, como el japonés, se lo dedica a él.
Resumen
En una base de Freezer llamada planeta n.º 79, Vegeta sigue su tratamiento en el tanque de recuperación, y la rabia que siente por Kakarotto casi hace hervir el líquido. En la Tierra, en plena noche, Goku se escabulle del hospital mientras Chichi duerme en la silla junto a su cama.
En el supuesto Namek, Bulma, Krilin y Gohan cruzan un desierto con Zacro; Raiti, explica él, se ha quedado en casa por unos asuntos. El radar marca una Bola en movimiento: está atrapada dentro de un tornado enorme. Zacro asegura que en su planeta los tornados duran una eternidad, Bulma impide que los dos guerreros lo ataquen para no destruir la Bola y, cuando el remolino se lanza contra ella, Gohan se mete dentro, recupera la Bola y deshace el tornado con un Masenko.
La siguiente Bola está en lo que parece un denso bosque de coníferas. En realidad es el lomo de un pájaro gigantesco, que alza el vuelo hacia un castillo en lo alto de una montaña; perseguidos por otros pájaros hambrientos, los cuatro se dejan caer sobre el castillo. Dentro duerme un gigante que lleva la Bola colgada de la oreja como un pendiente: Krilin, Gohan y Zacro consiguen arrancársela, pero lo despiertan. Bulma salva a todos arrancando el avión de juguete del gigante. Al alejarse, Krilin mira atrás y por un instante el castillo parece haber desaparecido; luego reaparece con otro aspecto. Zacro lo observa con recelo.
Goku, mientras tanto, se quita las vendas entre las rocas e intenta volar, pero el dolor lo hace caer; se levanta, entrena, vuelve a caer y se convence de que así nunca vencerá a los Saiyan. En el hospital, el Maestro Roshi y Ox-Satán lo buscan por todas partes y Chichi pierde los nervios. Por último, en la base n.º 79, el médico vacía el tanque: Vegeta está curado, ojo incluido, y cuando le dicen que la cola no le ha vuelto a crecer responde que ya lo hará sola.
Nuestro análisis
Durante tres cuartas partes sigue siendo una aventura de evasión, con tornados, pájaros gigantes y un castillo de cuento. Pero el guion empieza a sembrar pistas con más descaro: el castillo que cambia de forma a espaldas de los protagonistas y, en el último plano de la montaña, un obelisco de piedra en lugar del gigante son una manera elegante de decirle al espectador que ese mundo no es lo que parece.
Lo más interesante, con todo, está en otra parte. Que Goku se fugue del hospital para entrenar encaja a la perfección con el personaje y anticipa la obsesión que lo acompañará en toda la saga. Y la breve escena final de Vegeta, la única sacada del manga, es un recordatorio inquietante: mientras los buenos juegan a buscar tesoros, el enemigo ya está otra vez en pie.
Curiosidades
- El guion es de Aya Matsui y Takao Koyama, y la dirección de Jōhei Matsūra; director de animación, Masayuki Uchiyama.
- Del manga procede una sola página, la 9 del capítulo 246, con Vegeta saliendo del tanque. Cuota de pantalla: 19,2%.
- Según Kanzenshuu, las dos Bolas conseguidas son la de tres estrellas, en el tornado, y la de siete estrellas, colgada de la oreja del gigante: en total el grupo ya tiene cinco.
- En Hispanoamérica se tituló «El Planeta Freezer N°79; Vegeta ha sido revivido».
¿Sabías que…? Los soldados de la torre de control que asisten a la recuperación de Vegeta y los demás médicos de su especie solo existen en el anime: en el manga la escena es mucho más escueta.
Personajes
- Gohan, Krilin, Bulma y Zacro
- Vegeta y el médico del planeta Freezer n.º 79
- Goku, Chichi, el Maestro Roshi y Ox-Satán
