
En el episodio 37 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 21 de febrero de 1990, el plan para llegar a Namek salta por los aires en cuestión de segundos, y nunca mejor dicho. Quien lo recompone es un personaje que hasta ahora se había quedado en segundo plano: Mr. Popo, el guardián del palacio de Kami-sama, que conoce un secreto escondido en una tierra desolada en el fin del mundo.
Resumen
Goku, Gohan y Krilin están ingresados en el hospital. Los gritos de Goku mientras le cambian las vendas aterrorizan a sus compañeros, que intentan escabullirse cuando les toca a ellos, pero Chichi y el Maestro Roshi los traen de vuelta. Krilin y Gohan estarán bien en unos días; Goku, en cambio, necesitará meses. Karin lo tranquiliza: dentro de un mes habrá una nueva cosecha de semillas del ermitaño.
Mientras tanto, entre las ruinas de la ciudad que destruyó Nappa, un equipo de científicos estudia la nave del Saiyan. Bulma llega al hospital convencida de haber entendido el mando a distancia que Krilin le quitó a Vegeta y, mientras todos siguen el reportaje en la tele, aprieta un botón para mover la cápsula. Es el de autodestrucción: la nave explota en directo, y con ella la única manera de llegar a Namek.
El desánimo dura poco. En la ventana aparece Mr. Popo sobre su alfombra voladora: quizá conozca otra nave, pero necesita a alguien que entienda de máquinas. Bulma lo acompaña a regañadientes hasta las tierras altas de Yunzabit, donde se alza una extraña construcción con forma de insecto. Popo cuenta lo que Kami-sama le confió hace un siglo: de niño llegó allí solo y esperó mucho tiempo a unos padres que nunca vinieron.
Bulma comprende que la «casa» de Kami-sama es en realidad la nave que lo trajo a la Tierra. Al pronunciar la palabra «Piccolo» se abre la entrada, pero dentro los mandos solo obedecen órdenes de voz en lengua namekiana. Por suerte, Popo la aprendió de su señor. Para el vuelo de prueba Bulma elige Júpiter: la nave sale disparada y, entre un asiento mal pedido y una cama que aparece de la nada, llega a su destino en un abrir y cerrar de ojos. Funciona.
Nuestro análisis
Es un episodio ligero, casi una comedia, y le sienta bien a la serie después del duelo del anterior. La autodestrucción de la nave de Nappa es un gag de una crueldad perfecta: todo un arco argumental a punto de acabar por culpa de un botón equivocado.
Pero lo mejor es el relato de Popo. En el manga, la infancia del namekiano que llegaría a ser Kami-sama ocupa una sola viñeta; el anime la amplía y muestra al niño que espera a sus padres entre las rocas de Yunzabit y crece solo hasta marcharse. Es un pasaje melancólico que da hondura a un personaje que acaba de morir y prepara el terreno para todo lo que descubriremos sobre Namek.
La relación entre Bulma y Popo, hecha de desconfianza y pequeños malentendidos, es puro entretenimiento: es su primer encuentro de verdad y se nota.
Curiosidades
- El guion es de Katsuyuki Sumisawa y la dirección de Jōhei Matsūra; director de animación, Mitsuo Shindō.
- Adapta la segunda mitad del capítulo 243 y el capítulo 244, con un 21,1% de cuota de pantalla.
- El miedo de Goku en el hospital y el vuelo de prueba a Júpiter, con el váter y la cama pedidos por error, son añadidos del anime.
- En la emisión original, la mitad del avance del episodio siguiente se dedicó a un sorteo de entradas para la película El más fuerte del mundo, estrenada en Japón el 10 de marzo de 1990.
- En Hispanoamérica se tituló «Un lugar misterioso llamado Yunzabit. ¡Busquemos la nave espacial de Kami-sama!».
¿Sabías que…? Hasta ahora Mr. Popo solo había tratado con los guerreros que entrenaron en su palacio: este episodio es su primer encuentro de verdad con Bulma y con el resto del grupo.
Personajes
- Goku, Gohan y Krilin
- Bulma y Mr. Popo
- Chichi, el Maestro Roshi, Karin y Yajirobe
- Kami-sama (en el relato de Popo)
