
El episodio 280 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 18 de octubre de 1995, casi un mes después del anterior, contiene uno de los monólogos más queridos de la serie. Mientras Goku se enfrenta al Boo puro al límite de sus fuerzas, Vegeta repasa años de rivalidad y llega a una conclusión que nunca había aceptado: el más fuerte es Kakarot.
Resumen
Medio universo sigue el duelo entre Goku en Super Saiyan 3 y el Boo puro, la forma original de Majin Boo: los guerreros del planeta del Gran Kaio y hasta los condenados del infierno, donde Freezer, Cell y Babidi lo ven en una gigantesca bola de cristal. Babidi, furioso con su criatura rebelde, llega a desear que Goku acabe con ella. El combate es feroz: Boo le muerde un brazo a Goku, que le devuelve el mordisco en la cabeza, y luego el monstruo, hecho una bola, lo arrolla.
Goku carga un Kame Hame Ha enorme y lo desintegra, pero Boo se recompone y Goku, agotado, vuelve a su estado normal. Vegeta ocupa su lugar y barre un enjambre de pequeños Boo, pero contra el original no consigue asestar ni un golpe. Cuando el monstruo está a punto de rematarlo, Goku lo aparta de un empujón, vuelve al Super Saiyan 3 y retoma la pelea.
Vegeta observa y recuerda. Su primer combate en la Tierra, cuando era más fuerte y aun así no logró ganar. Namek, donde fue Goku quien se convirtió primero en Super Saiyan. Su propia transformación, y cada vez el otro por delante. Había creído que el secreto era tener a alguien a quien proteger, pero ahora él también tiene una familia y la distancia sigue ahí. La diferencia es otra: él luchó por orgullo y por el placer de matar; Goku, para superar sus propios límites. El príncipe de los Saiyan lo admite para sí: el número uno es Kakarot.
Nuestro análisis
El título japonés usa la palabra datsubō, «quitarse el sombrero»: el gesto de quien se inclina ante otro. Es la meta de un camino que empezó cuando Vegeta llegó a la Tierra como conquistador, convencido de que un guerrero de clase baja jamás podría vencerlo. Desde entonces lloró en Namek pidiendo a Goku que vengara a los Saiyan, se convirtió en Super Saiyan lejos de la Tierra obsesionado con su rival y se dejó controlar por Babidi solo para recuperar su duelo. Durante los Cell Games, en el episodio 180, ya había admitido que Goku lo había superado, pero a regañadientes. Aquí la rabia ha desaparecido.
Importa que la confesión sea un pensamiento, no algo dicho a la cara del rival. Vegeta no cede por sumisión, sino porque por fin lo entiende: Goku no lucha para ganar ni para matar, lucha para ser más fuerte que sí mismo. La rabia que lo acompañó durante toda la serie era justo lo que le impedía verlo. La dirección respalda el momento con flashbacks dibujados desde cero en lugar del habitual material reciclado, y se nota.
El valor del gesto se mide en el desenlace. Libre de la obsesión por ser el primero, Vegeta se convierte en el estratega de la victoria: en los próximos episodios renunciará a su turno, entretendrá al Boo puro a riesgo de desaparecer para siempre y tendrá la idea que salvará a todos. La rivalidad seguirá en Dragon Ball Super, pero sobre bases nuevas: a partir de aquí, Vegeta persigue a Goku sin odiarlo.
Curiosidades
- Adapta las nueve primeras páginas del capítulo 510. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Kazuhito Kikuchi y dirección de animación de Naoki Miyahara.
- Obtuvo un 16,5% de cuota de pantalla y se emitió cuatro semanas después del 279.
- Los espectadores del infierno, el desplome de Goku y la intervención de Vegeta contra el Boo puro son añadidos del anime.
- El título del episodio equivalente de Dragon Ball Kai, el 159, recupera la misma frase de Vegeta.
- En Hispanoamérica se tituló «Goku, tú eres el N.º 1».
