
El episodio 180 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 7 de abril de 1993, termina con una de las frases más desconcertantes de la serie. Tras regenerar medio cuerpo y aguantar el último asalto de su rival, Cell sigue en pie y respira con calma. Goku, en cambio, está al límite: sonríe, baja la guardia y anuncia que se rinde.
Resumen
Cuando se posa el polvo del Kame Hame Ha, de Cell solo quedan las piernas y parte del torso. Yamcha y Ten Shin Han lo celebran, y el reportero de la ZTV anuncia al mundo que Cell ha caído antes de que Mr. Satán pudiera volver al ring. Goku, sin embargo, sigue percibiendo la energía del enemigo. Segundos después, el cuerpo mutilado se levanta, tiembla y reconstruye todo lo que había perdido: Cell explica que heredó de Piccolo la capacidad de regenerarse.
El duelo se reanuda de igual a igual, entre golpes brutales e imágenes residuales que confunden a los dos luchadores. A Kame House llega Bulma con el pequeño Trunks en brazos para seguir el combate junto al Maestro Roshi. En el campo de batalla, Cell provoca a Goku, le hunde el puño en el estómago y lo estrella contra las rocas. Cuando se acerca para rematarlo, el Saiyan lo sepulta bajo una lluvia continua de ráfagas de energía que lo deja clavado en el sitio.
Por un momento parece que todo ha terminado. Los amigos de Goku se dejan llevar por el optimismo, mientras Gohan, Piccolo y Vegeta guardan silencio. Dentro del humo, Cell se envuelve en una barrera de energía que se expande hasta casi arrollar a los espectadores. Sale de ella sonriendo. Frente al televisor, el Maestro Roshi dice en voz alta lo que nadie quiere oír: Goku no puede ganar, y lo sabe.
Cell sugiere con sorna a Goku que se coma una semilla del ermitaño. Trunks propone darle una y atacar todos juntos, pero Vegeta lo hace callar: Goku ya no lucha por la Tierra, sino por sí mismo, y va a perder. El príncipe de los Saiyan admite además, a regañadientes, que Goku lo ha superado. Justo entonces Goku se relaja, vuelve al suelo y declara que abandona.
Nuestro análisis
La rendición de Goku es uno de los momentos más debatidos de la saga, y con razón: es lo menos propio de Goku que cabía imaginar. Durante toda la serie lo hemos visto levantarse ante rivales más fuertes; aquí, en mitad de un duelo que pierde por poco, decide parar. La clave es la sonrisa. No es la rendición de un hombre derrotado, sino la de alguien que ya tiene un plan, y el signo de interrogación del título original lo deja entrever.
La escena de Vegeta también funciona. Su confesión de que Goku lo ha superado pesa más de lo que parece, porque llega del personaje que construyó su identidad negando esa idea. Y su lectura del combate, que Goku ya solo lucha por sí mismo, es la más lúcida del episodio: resume la mayor virtud y el mayor defecto del protagonista mejor que cualquier discurso.
Los añadidos del anime son muchos, desde los vecinos de Chichi convencidos de que su marido se ha teñido el pelo hasta las llamadas de queja a la ZTV, pero por una vez no restan tensión: muestran a todo un mundo pendiente de una pantalla.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 401 desde la séptima página y las doce primeras páginas del 402. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Atsutoshi Umezawa y dirección de animación de Masahiro Shimanuki.
- Su 17,4% de cuota de pantalla es el dato más bajo de todos los episodios de los Cell Games.
- C-16 está en el campo de batalla, pero no aparece en todo el episodio.
- En Hispanoamérica se tituló «¿Gokū se rinde?».
¿Sabías que…? Más adelante Piccolo explicará que solo puede regenerarse si conserva la cabeza, mientras que aquí Cell se reconstruye a partir de las piernas. Dragon Ball Kai lo corrige: cada célula de su cuerpo tiene vida propia.
Personajes
- Goku, Cell y Gohan
- Piccolo, Vegeta, Trunks, Krilin, Ten Shin Han y Yamcha
- Mr. Satán, Caroni, Piroshki, Pizza y el reportero de la ZTV
- Bulma, Trunks bebé, el Maestro Roshi y la Tortuga
- Chichi y Ox-Satán
