
El episodio 281 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 1 de noviembre de 1995, le pide a Vegeta lo más difícil para alguien como él: no ganar, sino aguantar. Goku necesita un minuto para reunir la energía del golpe definitivo contra Boo puro, también llamado Kid Boo, y el príncipe de los Saiyan se ofrece a comprárselo con su propio cuerpo. Pero el minuto pasa y la energía de Goku no llega.
Resumen
En el planeta de los Kaioshin, el duelo entre Goku en Super Saiyan 3 y Boo no da tregua. El monstruo lanza un Kame Hame Ha, Goku lo detiene y responde con el suyo, tan potente que le arranca a su rival un brazo y una mano. No sirve de nada: Boo se regenera de cualquier herida, y Goku tiene que reconocer que no consigue rematarlo.
Cuando Vegeta se le acerca, Goku le propone cambiarse dentro de poco. El príncipe se niega: sabe que no tiene ninguna posibilidad contra esa criatura y que solo su rival puede acabar con ella. Goku le explica entonces que le bastaría un minuto sin interrupciones para acumular la energía necesaria y borrar a Boo de un solo golpe. Vegeta decide hacer de escudo. Goku le advierte que ya está muerto y que, si vuelve a morir, desaparecerá para siempre. La respuesta es puro Vegeta: si no es capaz de aguantar un miserable minuto, quizá merezca acabar así.
El príncipe se transforma en Super Saiyan 2 y ataca mientras Goku se concentra. Una ráfaga de energía destruye la parte inferior del cuerpo de Boo, pero el monstruo se recompone a su espalda y lo estampa contra el suelo. Vegeta prueba también un Big Bang Attack, que Boo esquiva abriéndose un agujero en la barriga. A partir de ahí todo es una sucesión de caídas: el príncipe muerde el polvo y se levanta, una y otra vez, hasta sorprender incluso a su adversario. En el anime, devuelto a su estado normal, se transforma de nuevo y sigue luchando.
Al final las fuerzas lo abandonan por completo. Boo estira un brazo elástico, se lo enrosca al cuello y empieza a estrangularlo por diversión. El minuto ha pasado hace rato, y Goku se da cuenta de que algo va mal: la energía no se acumula.
Nuestro análisis
En el episodio anterior Vegeta había reconocido que Goku era el número uno; aquí convierte esa confesión en un acto. Por primera vez, su orgullo no se mide en victorias, sino en la capacidad de seguir de pie. Cada vez que Majin Boo lo tumba, responde con pura terquedad, sin fanfarronadas, aceptando un papel secundario sin rechistar.
La comparación con su primer sacrificio es inevitable. Contra el Boo gordo, Vegeta se hizo estallar para proteger a su familia sabiendo que moriría. Esta vez arriesga algo peor, la desaparición total de su alma, y lo hace para ganar tiempo para otro.
La dirección de Yoshihiro Ueda insiste en la repetición: caídas, levantadas, el rostro de Vegeta cada vez más castigado. El «minuto» del título dura mucho más de sesenta segundos en pantalla, pero aquí la dilatación tiene sentido: el tiempo que no avanza es el de quien recibe los golpes. Y el final, con una energía que se niega a llegar, prepara la sorpresa del episodio siguiente.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 510 desde la página diez hasta el final y las diez primeras páginas del 511. Guion de Masashi Kubota, dirección de Yoshihiro Ueda y dirección de animación de Kazuya Hisada.
- Obtuvo un 15,2% de cuota de pantalla.
- En el manga, el duelo entre Goku y Boo puro se corta justo después del Kame Hame Ha; el anime lo alarga antes del relevo de Vegeta.
- También son añadidos del anime los espectadores del planeta del Gran Kaito y la segunda transformación de Vegeta.
- En Hispanoamérica se tituló «Resiste Vegeta».
Personajes
- Goku, Vegeta y Boo puro
- Los espectadores del planeta del Gran Kaito
