
El episodio 274 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 9 de agosto de 1995, es casi por completo una invención del anime. Goku y Vegeta siguen su viaje por el cuerpo de Super Boo entre gusanos gigantes e inundaciones, y llegan por fin a la cabeza del monstruo, donde los esperan copias hostiles de Gohan, Gotenks y Piccolo. Solo en los últimos minutos la historia vuelve al manga, con el hallazgo de los amigos de verdad.
Resumen
Goku se libra de las babosas con una explosión de energía y golpea al gusano que iba a devorarlo; fuera, Boo se lleva las manos a la barriga. Aparece un segundo gusano que llama a su padre, un ejemplar enorme, y Vegeta, que no soporta a esos bichos, le dispara: el gigante se limita a tragarse las ráfagas. Después regaña a sus hijos, que se lo comen todo, y se disculpa con los Saiyan. Los pequeños, que han visto a sus hijos, les indican el camino.
Fuera, a Boo le duele la tripa. Se crea un retrete en mitad de la nada y se encierra dentro. Mr. Satán, escondido junto a Dende, cree que es el momento perfecto para atraparlo, pero un hedor insoportable los deja a los dos fuera de combate. Dentro del cuerpo, una oleada de líquido arrastra a Goku, a Vegeta y a los gusanos hacia la salida menos digna posible. Vegeta se niega: abre un boquete en la pared del conducto y sale volando, con Goku detrás.
Tras una larga subida llegan a la cabeza de Boo, se separan y encuentran lo que parecen sus compañeros. Pero Gohan, Gotenks y Piccolo los atacan: Goku acaba luchando contra su hijo, y Vegeta contra Gotenks y Piccolo. Los dos dudan en golpear de verdad y, cuando lo hacen, sus rivales se levantan una y otra vez como si nada.
Cuando parece que no hay escapatoria, Boo siente hambre y su cabeza se llena de pensamientos golosos. Al instante los tres se convierten en dulces: no eran más que imágenes creadas a partir de los recuerdos del monstruo. Poco después, Goku y Vegeta encuentran a los verdaderos Gohan, Goten, Trunks y Piccolo, encerrados en capullos pegados a las paredes, inconscientes pero vivos.
Nuestro análisis
Para ver con cuánta libertad trata este episodio su fuente basta con mirar los números: del capítulo 506 solo adapta las páginas 8 y 9, en las que Vegeta encuentra a Piccolo y Goku ve a los chicos en sus capullos. Todo lo demás, la familia de gusanos, el retrete, la riada y las ilusiones, es material original. En el manga, los dos encuentran a sus amigos casi nada más separarse.
El título japonés vende el episodio con la promesa de un duelo entre padre e hijo, Goku contra Gohan: es un combate que la serie nunca planteó en serio y que aquí solo se permite como sueño, o más bien como pesadilla. La idea de las copias nacidas de la memoria de Boo tiene además una lógica interna, porque el monstruo conoce de sobra a esos guerreros: los lleva dentro. La resolución, con las ilusiones convertidas en pasteles en cuanto Boo piensa en comida, encaja con el personaje y cierra la secuencia con una sonrisa.
El humor de retrete puede parecer fuera de lugar a pocos episodios del final, pero no es ajeno a Toriyama, que hizo de la comedia más infantil una seña de identidad en Dr. Slump.
Curiosidades
- Solo adapta las páginas 8 y 9 del capítulo 506; el resto es un añadido del anime. Guion de Atsushi Maekawa, dirección de Kazuhito Kikuchi y dirección de animación de Keisuke Masunaga.
- En Japón obtuvo un 14,7% de cuota de pantalla.
- La escena del retrete, con Dende y Mr. Satán desmayados por el olor, se cortó en la versión televisiva del doblaje de Funimation y en el de Ocean.
- En Hispanoamérica se tituló «La pelea entre padres e hijos».
¿Sabías que…? En Dragon Ball Kai, que elimina los añadidos del anime, todo el capítulo 506 cabe en un solo episodio, el 148.
