
El episodio 275 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 16 de agosto de 1995, desvela el secreto que decidirá el final de la saga. Al arrancar los capullos de Gohan, Goten, Trunks y Piccolo, Goku y Vegeta hacen retroceder a Super Boo, y luego descubren a otro prisionero: el Boo bueno, el amigo de Mr. Satán. En ese preciso momento el monstruo se materializa dentro de su propio cuerpo, donde ningún golpe puede herirlo.
Resumen
Goku y Vegeta arrancan de las paredes los capullos que retienen a Gohan, Goten, Trunks y Piccolo. Fuera, el cuerpo de Super Boo se desinfla y recupera el aspecto que tenía antes de las absorciones, y Goku nota que su poder ha bajado. Vegeta quiere salir a pelear, pero Goku lo frena: Boo sigue siendo demasiado fuerte. Su única esperanza sería la danza de la fusión, y Vegeta la rechaza sin pensárselo.
Entonces Vegeta repara en otro capullo. Dentro está el Boo bueno, el que se hizo amigo de Mr. Satán. Vegeta le cuenta a Goku lo que vio desde el Otro Mundo: el monstruo dividiéndose en dos, y la mitad malvada convirtiendo a la buena en chocolate para comérsela. En la Tierra, mientras tanto, Dende y Mr. Satán siguen a escondidas a Boo mientras se atiborra de dulces en una ciudad, y no entienden por qué de repente se queda inmóvil.
Una voz a espaldas de los dos Saiyan resuelve la duda: Super Boo se ha formado dentro de su propio cuerpo. Goku y Vegeta se transforman en Super Saiyan y lo atacan, pero cada vez que lo alcanzan el monstruo reaparece en otro lugar, intacto. Un ataque combinado parece dejarlo fuera de combate, pero Boo vuelve a recomponerse. Goku abre un agujero en la cabeza del monstruo para intentar huir, pero la herida se cierra antes de que puedan pasar.
Harto de jugar, Boo decide absorberlos también a ellos. Vegeta cae al suelo aturdido y el monstruo se dispone a engullirlo, mientras Goku se lanza desesperado a ayudarlo.
Nuestro análisis
El título japonés habla de «dos Boo dentro de Boo», y ese juego de palabras es la clave de la saga. El Boo bueno no fue digerido como las demás víctimas convertidas en dulces: se conservó entero, guardado en un capullo igual que los guerreros más fuertes. En el manga, el propio monstruo lo confirma nada más aparecer: solo ese Boo recibió un trato especial. Ese prisionero olvidado es la razón por la que Super Boo existe tal como es, y lo veremos en el próximo episodio, cuando Vegeta decida arrancarlo.
Su peso en el desenlace es enorme. Separado del Boo bueno, el monstruo volverá a su forma original, el Boo puro, también llamado Kid Boo: como explicará Kaioshin, al absorber al Kaioshin del Sur y al Gran Kaioshin el demonio había ganado un corazón a costa de su poder. El Boo bueno, por su parte, volverá a la batalla decisiva, sobrevivirá y se irá a vivir con Mr. Satán. La amistad entre un campeón impostor y un monstruo goloso nunca fue un paréntesis cómico: era el corazón moral de la saga.
En el manga no hay ningún combate: Boo aparece, el disparo de Goku no le hace nada y Vegeta pasa directamente a la idea del capullo. La pelea con Vegeta a punto de ser absorbido es un invento de la serie para estirar el suspense, pero la imagen de un enemigo omnipresente dentro de su propio cuerpo está muy lograda.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 506 desde la página nueve hasta el final y las seis primeras páginas del 507. Guion de Atsushi Maekawa, dirección de Shigeyasu Yamauchi y dirección de animación de Yukio Ebisawa.
- En Japón obtuvo un 13,9% de cuota de pantalla.
- En la versión japonesa Vegeta cuenta lo que vio desde el Otro Mundo; los doblajes estadounidenses dan a entender que los dos leen los pensamientos de Boo.
- Son añadidos del anime Dende y Mr. Satán siguiendo a Boo por la ciudad y todo el combate dentro de su cuerpo.
- En Hispanoamérica se tituló «El secreto de Majin Buu».
