
El episodio 273 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 2 de agosto de 1995, desvela el plan de Vegetto y lo desbarata en el acto. La fusión se dejó tragar a propósito para liberar a los guerreros absorbidos, pero en cuanto baja la barrera dentro del cuerpo de Super Boo vuelve a separarse en Goku y Vegeta. El príncipe de los Saiyan aprovecha para destruir su pendiente Potara, y empieza así un viaje por las entrañas del monstruo.
Resumen
En el planeta de los Kaioshin, Kibito Kaioshin da todo por perdido. El Kaioshin anciano, en cambio, se fija en un detalle: tras cada absorción Boo cambiaba de aspecto, y esta vez no. En la Tierra, el monstruo lo celebra arrasando una ciudad, mientras Mr. Satán agarra a Dende y le suplica que haga algo, ya que es el dios de la Tierra. Luego el propio Boo se da cuenta de que no ha cambiado y concluye que Vegetto es un bocado difícil de digerir.
Dentro del monstruo, Vegetto está intacto, encerrado en la barrera que levantó un instante antes de ser engullido. El Kaioshin anciano lo entiende todo: se dejó atrapar para encontrar y liberar a Gohan, Gotenks y Piccolo. Pero cuando Vegetto deshace la barrera se produce un destello y la fusión se rompe: Goku y Vegeta salen despedidos en direcciones opuestas. Ninguno de los dos sabe explicar por qué, si con los pendientes tendrían que haber seguido unidos para siempre.
Vegeta no pierde el tiempo con preguntas. Aliviado, aplasta su pendiente en el puño. Goku se enfada, pero el príncipe zanja la discusión: Boo podría destruirlo todo en cualquier momento y no es hora de pelearse. Goku cede y aplasta también el suyo.
La búsqueda se complica enseguida. El suelo blando cede y los dos caen al estómago de Boo, lleno de los dulces que ha devorado; Goku no nota que los jugos gástricos le están atacando las piernas hasta que Vegeta le grita. Arrastrados por un remolino de ácido, salen de él con una ráfaga de energía. Más adelante, miles de pequeñas babosas verdes se lanzan sobre Goku, lo cubren y lo paralizan. El suelo tiembla y emerge un gusano gigante dispuesto a tragárselo.
Nuestro análisis
La pregunta que todos se hacen es por qué se deshizo la fusión. Este episodio no la responde: Goku y Vegeta están tan desconcertados como nosotros. En el manga, Goku aventura una hipótesis: la culpa sería del ambiente malsano que se respira dentro de Boo. Mucho después, Dragon Ball Super añadió una regla nueva: la fusión Potara solo es permanente si participa un Kaioshin; si no, dura una hora.
El gesto de Vegeta dice más que cualquier explicación. Para él, Vegetto era un precio que pagar, no un logro, y en cuanto el destino le ofrece una salida la toma sin dudar, aunque eso suponga renunciar al arma más poderosa que tenían. Es orgullo, claro, pero también la decisión de enfrentarse a Boo como Saiyan y no como la mitad de otro.
A partir de aquí el anime va por libre. En el manga, Vegeta encuentra a Piccolo y a los chicos casi de inmediato; en la serie el hallazgo se aplaza y el interior de Boo se convierte en un laberinto de estómagos, ácidos y criaturas, a medio camino entre la película de aventuras y la comedia. El tira y afloja constante entre un Vegeta asqueado y un Goku demasiado tranquilo sostiene bien el desvío.
Curiosidades
- Adapta las páginas dos a ocho del capítulo 506; el viaje por el estómago es un añadido del anime. Guion de Masashi Kubota, dirección de Yoshihiro Ueda y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
- Con un 12,1% de cuota de pantalla, es el episodio menos visto de todo Dragon Ball Z en Japón.
- Son añadidos del anime la destrucción de la ciudad y Mr. Satán zarandeando a Dende.
- En Hispanoamérica se tituló «¿Qué habrá en el estómago de Buu?».
¿Sabías que…? Dragon Ball Daima retoma la idea: Kaioshin y Kibito cuentan que se separaron de Kibito Kaioshin pasando precisamente por el cuerpo de Majin Boo.
Personajes
- Vegetto, Goku, Vegeta y Super Boo
- Kibito Kaioshin y el Kaioshin anciano
- Mr. Satán, Dende y Bee
- Las babosas y el gusano gigante
