
El episodio 272 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 26 de julio de 1995, empieza como un gag y termina con un mazazo. Reducido a caramelo, Vegetto conserva toda su fuerza y vapulea a Super Boo hasta que el monstruo le devuelve su forma. Después, mientras el héroe cuenta hasta diez antes del golpe final, Boo aprovecha un trozo de su propio cuerpo para absorberlo.
Resumen
En el planeta del Gran Kaito, Krilin entra en pánico al ver a Vegetto convertido en caramelo. Kaito, que consiguió que él y Yamcha conservaran su cuerpo, propone mandarlos a la Tierra como refuerzos, pero Krilin no quiere ni oír hablar del tema: ese monstruo ya lo mató una vez. Yamcha, recién salido del baño, parece disfrutar de las vacaciones.
En la Tierra, Boo está a punto de comerse el caramelo cuando Vegetto le hace golpearse la cara con el puño que lo sujeta y se escapa. Explica que su fuerza no ha cambiado en absoluto; es más, ahora es más pequeño y más difícil de alcanzar. Lo que sigue es un duelo cómico: la bolita sale disparada en todas direcciones y golpea a Boo en el estómago y en la cara, mientras el monstruo da puñetazos al aire. Desesperado, Boo admite que la jugada no le ha salido bien y devuelve a Vegetto a su forma original. Kibito Kaioshin respira aliviado.
Ya normal, Vegetto vuelve a desmontar a su rival, que apenas logra regenerarse y se queda un rato con un agujero en el vientre. En el Otro Mundo, mientras tanto, Enma Daio le cuenta a Baba cómo convenció a Vegeta para volver a luchar contra Boo, ofreciéndole una segunda oportunidad y dejándole conservar el cuerpo. Cuando el combate se vuelve demasiado fácil, Vegetto anuncia que contará hasta diez y luego destruirá a Boo.
Empieza la cuenta y Boo, presa del pánico, ve en el suelo, a espaldas de Vegetto, un fragmento de su propio apéndice, arrancado durante la pelea. Descubre que puede controlarlo con la mente. Al llegar a diez, el pegote rosa se expande, envuelve a Vegetto y vuelve con su dueño, que lo reabsorbe triunfante.
Nuestro análisis
El título japonés se pregunta si el héroe se ha perdido, y ese signo de interrogación lo es todo. La fusión que debía salvar el universo desaparece dentro del enemigo de la forma más tonta, y sin embargo algo no encaja: Vegetto se puso a contar justo cuando podía acabar con todo. En el manga, Toriyama lo deja claro con los pensamientos de Vegetto durante la cuenta atrás: le había cortado el mechón a Boo a propósito y esperaba que el monstruo se diera cuenta a tiempo. La confirmación explícita llega en el episodio siguiente.
El caramelo luchador es uno de los momentos más surrealistas de la saga, y funciona porque no rebaja la tensión: incluso reducido a una golosina, Vegetto mantiene el control, y la impotencia de Boo se vuelve cada vez más rabiosa. En el manga esta parte ocupa apenas un par de páginas; el anime la estira con algún gag extra, como Boo intentando tragarse el caramelo y llevándose su propio puño a la cara.
La vuelta de Krilin y Yamcha en el planeta del Gran Kaito recuerda lo vacía de defensores que se ha quedado la Tierra. Por una vez, la negativa de Krilin no es cobardía: es la lucidez de quien sabe que contra este Boo no tendría ninguna posibilidad.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 505 desde la página nueve hasta el final y las dos primeras páginas del 506. Guion de Masashi Kubota, dirección de Shigeyasu Yamauchi y dirección de animación de Yūji Hakamada.
- En Japón obtuvo un 14,3% de cuota de pantalla.
- Son añadidos del anime la propuesta de Kaito, el duelo alargado del caramelo y el relato de Enma Daio a Baba.
- El relato de Enma incluye un flashback dentro de otro: el primero tiene los colores alterados y el segundo es en blanco y negro e imita una película antigua.
- En Hispanoamérica se tituló «Vegito es absorbido».
Personajes
- Vegetto y Super Boo
- Kibito Kaioshin y el Kaioshin anciano
- Kaito, Krilin y Yamcha
- Enma Daio, Baba y Vegeta en el flashback
