
El episodio 257 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 22 de febrero de 1995, es el de la larga espera frente al reloj de arena. Super Boo no sabe estarse quieto, mata incluso a Chichi y acaba exigiendo ver a su rival. Piccolo lo conduce a la Habitación del Espíritu y el Tiempo, donde Goten y Trunks se fusionan en Gotenks y empieza el combate.
Resumen
En el templo de Kami-sama todos miran a Super Boo, que a su vez mira caer la arena. Chichi se le acerca, le da una bofetada y le echa en cara haber matado a su hijo mayor, sin saber que Gohan sigue vivo y entrena en el planeta de los Kaioshin. Boo responde al instante: la convierte en un huevo con un rayo y la aplasta con el pie.
Goten rompe a llorar. Piccolo le promete que su madre y su hermano volverán a la vida con las Bolas de Dragón en cuanto Boo sea derrotado, y Trunks consuela a su amigo recordándole que él también acaba de perder a alguien. El dolor se convierte en determinación: ya dentro de la Habitación del Espíritu y el Tiempo, mientras Trunks busca algo de comer, Goten se entrega al entrenamiento para vengar a su madre, y Trunks no tarda en unirse.
Fuera, la paciencia de Boo se agota mucho antes que la arena. Rompe el reloj, abre un agujero en el suelo junto a los pies de Piccolo y exige que lo lleven ya ante su rival. Piccolo obedece, pero elige a propósito el camino más largo, algo que Dende advierte enseguida, mientras los demás los siguen a escondidas. Por el camino, Piccolo avisa telepáticamente a los chicos: llegarán en un minuto, es decir, seis horas dentro de la Habitación. Goten se queja de que tiene sed y Piccolo les aconseja que descansen.
Cuando Boo y Piccolo llegan, Goten y Trunks ya están en posición para la danza de la fusión. Boo no piensa esperar y le da un puñetazo a traición a Trunks antes de que terminen. El chico se levanta y le deja claro que el combate empezará cuando ellos lo digan. Al segundo intento la fusión sale bien: nace Gotenks, sin molestarse siquiera en transformarse en Super Saiyan. El pequeño guerrero acribilla a puñetazos la cara de Boo, que no siente absolutamente nada.
Nuestro análisis
El episodio funciona con dos relojes, y esa es su mejor idea. Fuera de la Habitación cada minuto pesa, porque cada grano de arena acerca el fin del mundo; dentro, esos mismos minutos se convierten en horas de entrenamiento. Piccolo alargando el trayecto, como un adulto que pasea a un niño caprichoso para entretenerlo, es un gesto pequeño que dice mucho de lo que está dispuesto a dar por esos dos críos.
La muerte de Chichi es brutal y casi grotesca, pero funciona. Es la primera vez que la vemos morir, y su furia de madre, capaz de abofetear a un monstruo que acaba de borrar a la humanidad, encaja perfectamente con el personaje. Sobre todo, le da a Goten un motivo personal: por una vez la fusión no es un juego de niños, sino una forma de reparar una pérdida.
El final, con los puños de Gotenks rebotando sin efecto contra Boo, prepara bien el siguiente episodio. Sabemos que la fusión es la gran baza, pero también intuimos que hará falta mucho más.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 488 desde la quinta página hasta el final y el capítulo 489. El guion es de Atsushi Maekawa.
- Obtuvo un 22,0% de cuota de pantalla, apenas por debajo del 22,2% del episodio anterior.
- En Hispanoamérica se tituló «El entrenamiento fue todo un éxito», más cerca del título japonés que el de España.
¿Sabías que…? En la saga de Cell, Goku explicó que en la Habitación del Espíritu y el Tiempo solo pueden entrar dos personas a la vez. Aquí, en cambio, están dentro al mismo tiempo Goten, Trunks, Piccolo y Super Boo.
Personajes
- Super Boo, Goten, Trunks, Gotenks y Piccolo
- Chichi, Bulma, Krilin, Yamcha, el Maestro Roshi y Dende
