
El episodio 241 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 28 de septiembre de 1994, marca el momento en que Majin Boo deja de ser un problema solo para los guerreros y se convierte en una pesadilla para todo el planeta. Mientras Kibito rescata a Kaioshin y se lleva a un Gohan que sigue con vida, Goku tiene que dar una noticia terrible en el templo de Kami-sama. Después, Babidi habla a toda la Tierra y exige que le entreguen a Goten, Trunks y Piccolo.
Resumen
Resucitado gracias a las Bolas de Dragón, Kibito percibe la energía de Kaioshin y vuela a socorrerlo. Lo cura, y lo primero que dice el dios es que Gohan no ha muerto y que es la única esperanza contra Boo. Encuentran al muchacho tendido en el suelo, muy malherido. Kibito quiere curarlo allí mismo, pero Kaioshin lo detiene: lo llevarán al planeta sagrado de los Kaioshin, un lugar que ningún mortal debería pisar.
Mientras tanto, Majin Boo y Babidi aterrizan en una ciudad llena de tráfico. Boo inmoviliza a un conductor furioso con un trozo de su propio cuerpo elástico, entra en una pastelería y la deja vacía. Una empleada que exige el pago termina colgada de lo alto de un mástil por arte de magia. Llega la policía, pero las esposas son demasiado pequeñas para las muñecas de Boo, que se deshace de los agentes sin esfuerzo.
En el templo, Chichi pregunta por sus hijos y Bulma quiere saber dónde están Trunks y Vegeta. Goku cuenta que Vegeta cayó ante Boo y que, según él, Gohan ha corrido la misma suerte. Chichi se desmaya y Bulma rompe a llorar. Solo Videl se niega a creerlo.
Piccolo recuerda que urge enseñar la fusión a los niños. En ese instante la voz de Babidi llega por telepatía a cada habitante de la Tierra: a partir de ahora, toda destrucción será culpa de Goten, Trunks y Piccolo por esconderse. Para demostrarlo, Boo eleva a los habitantes de una ciudad, los convierte en caramelos de colores y se los come. Le pasará a todo el mundo, advierte Babidi, si los tres no dan la cara.
Nuestro análisis
El título japonés, literalmente «Goten y Trunks, los más buscados del mundo», explica mejor que ningún otro lo que cambia aquí: Babidi convierte su cacería en un asunto planetario. Incapaz de encontrar a dos niños, el mago convierte a cada terrícola en un posible chivato, y el miedo pasa a ser su mejor arma. Y pronto alguien responderá a su llamada.
La escena de los caramelos es de las más inquietantes de la saga precisamente porque es infantil. Boo no odia a nadie: tiene hambre y le divierte su propio poder. Los gags de la pastelería, exclusivos del anime, preparan el contraste: la misma criatura que hace gracia con unas esposas diminutas borra una ciudad en segundos.
También hay una ironía amarga en el templo. El espectador sabe que Gohan está vivo mientras su familia lo llora, y la única que intuye la verdad es Videl, que lo conoce desde hace poco. Un detalle pequeño que da peso a su relación.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 470 del manga. Guion de Takao Koyama, dirección de Mitsuo Hashimoto y dirección de animación de Shingo Ishikawa.
- Obtuvo un 20,4% de cuota de pantalla en Japón.
- La parada en la pastelería y el enfrentamiento con la policía son añadidos del anime.
- El relato de Goku tiene dos errores: Gohan solo está inconsciente y Vegeta no murió a manos de Boo, sino que se sacrificó con una explosión suicida.
- En Hispanoamérica se tituló «Goten y Trunks, las esperanzas de salvar al mundo».
¿Sabías que…? El planeta sagrado de los Kaioshin es tan reservado que ni siquiera el Gran Kaio puede entrar en él. Al llevar allí a Gohan, Kaioshin rompe una norma de los propios dioses, prueba de lo desesperada que es la situación.
