
El episodio 238 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 31 de agosto de 1994, tira por tierra en pocos minutos la esperanza nacida del sacrificio de Vegeta. El príncipe de los Saiyan ha muerto de verdad, pero Majin Boo no: los fragmentos del monstruo se buscan y se vuelven a unir, y Babidi, partido por la mitad pero todavía vivo, queda como nuevo. A Piccolo solo le queda una carta por jugar: Goten y Trunks.
Resumen
Lejos del campo de batalla, Bulma viaja en un avión de la Capsule Corporation con Chichi, Yamcha, Videl, C-18, la pequeña Marron, el Maestro Roshi, Ox-Satán y Puar. El grupo está reuniendo las Bolas de Dragón para resucitar a los espectadores que Vegeta mató en el torneo, y Bulma no logra entender por qué lo hizo su marido. De repente, la onda expansiva de una explosión lejanísima sacude el avión. En el anime el aparato se avería y empieza a caer: C-18 sale volando y lo guía hasta el suelo, y después Yamcha se pone a repararlo. Bulma, mientras tanto, presiente que a Vegeta le ha pasado algo.
En el lugar del combate, del príncipe solo queda una silueta de ceniza que se desmorona y se dispersa. Su energía ha desaparecido. En el anime Piccolo había intentado volver para detenerlo, pero Krilin lo frenó; ahora deja con él a los dos niños inconscientes y baja al cráter. Entiende el plan de Vegeta, impedir que Boo se regenerase, y le rinde homenaje en silencio. Luego encuentra la mitad superior de Babidi, que se ha salvado gracias a una barrera, y se dispone a rematarlo.
No llega a hacerlo. A su alrededor, diminutos pedazos rosas empiezan a moverse, se convierten en pequeños Boos y vuelan unos hacia otros hasta recomponer al monstruo. Piccolo huye. Boo se ríe, entero otra vez, hasta que Babidi lo llama y le ordena que lo cure. El monstruo duda; el brujo lo amenaza con volver a sellarlo y Boo obedece. Ya recuperado, Babidi decide que, antes de destruir la Tierra, quiere hacer sufrir a quienes lo han humillado: el namekiano verde y los dos mocosos. Su plan es sencillo: matar gente hasta que los tres den la cara.
Piccolo alcanza a Krilin con la noticia: Boo sigue vivo y Vegeta ha muerto para nada. Con Goku desaparecido y Gohan al que creen muerto, los dos chicos son la única esperanza que queda, y hay que llevarlos a salvo al Templo Sagrado. En otro lugar, Kaioshin, malherido, se arrastra buscando a Gohan.
Nuestro análisis
La resurrección de Boo es la misma jugarreta que Cell le hizo a Goku: un sacrificio total, una explosión que parece cerrar las cuentas y un enemigo que se reconstruye a partir de un fragmento. Toriyama repite el golpe a propósito y lo vuelve aún más cruel, porque aquí la víctima acababa de hacer el primer gesto desinteresado de su vida. El título japonés, «La pesadilla otra vez», lo resume todo.
Pero el episodio no es solo desesperación. Devuelve a escena al grupo de Bulma, que ocupará buena parte de los dos capítulos siguientes, y cambia la naturaleza de Babidi: de conquistador a vengativo, con un objetivo personal que marcará la siguiente fase de la saga. Y está el pequeño homenaje de Piccolo a Vegeta, señal de lo mucho que ha cambiado también la relación entre dos antiguos enemigos de Goku.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 468 del manga. Guion de Takao Koyama, dirección de Kazuhito Kikuchi y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
- Obtuvo un 21,0% de cuota de pantalla.
- Son añadidos del anime el intento de Piccolo de volver con Vegeta, la avería del avión salvado por C-18 y Yamcha reparándolo.
- Oolong no aparece, aunque el grupo se muestra al completo fuera del avión; vuelve en el episodio siguiente.
- En Hispanoamérica se tituló «Majin Buu sigue con vida». En el doblaje latino, Bulma tiene la voz de Laura Ayala desde este episodio hasta el 240.
