
El episodio 224 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 20 de abril de 1994, devuelve el foco desde la nave de Babidi al estadio del 25.º Torneo de Artes Marciales. Con la mitad de los finalistas desaparecidos, Mr. Satán propone cerrar el torneo con una batalla real, todos contra todos, y se da cuenta demasiado tarde de que acaba de ponerse una diana en la espalda. En el ring, sin embargo, nadie le hace caso: C-18 y Mighty Mask se libran de los demás y empiezan a pelear en serio.
Resumen
En la nave le toca a Gohan. Kaioshin propone enfrentarse juntos al siguiente enemigo, pero Goku se niega: él y Vegeta han peleado solos y no sería justo. Dabura, preocupado por lo mucho que se están acercando los Saiyan a Majin Boo, decide luchar en persona, pero antes se encierra en la sala de meditación para concentrar su poder. Mientras esperan, Goku y Gohan lamentan no haber podido disputar su duelo de padre e hijo en el torneo.
En el estadio, el público ha perdido la paciencia. Los organizadores llevan casi una hora esperando a los luchadores desaparecidos y no saben qué hacer con solo cinco participantes. Mr. Satán tiene una idea que la grada recibe con una ovación: una batalla real en la que gana el último que quede sobre el ring. Cuando un organizador alaba su valor, porque en ese formato los otros cuatro se aliarán contra el más fuerte, el campeón comprende el lío en que se ha metido. En las gradas, Chichi se desespera por otro motivo: sin Goku ni Gohan, adiós al dinero del premio.
Se presenta a los cinco finalistas: Mr. Satán, C-18, Mighty Mask, Killa y Jewel. Antes de empezar, Killa propone a Mighty Mask aliarse contra el campeón, pero Trunks le responde que la única peligrosa es C-18; Jewel, por su parte, intenta seducirla y ella lo despacha sin mirarlo siquiera. A la señal, Jewel se lanza contra C-18 y Killa contra Mighty Mask: una patada, un puñetazo, y los dos salen volando del ring.
Mr. Satán lo celebra, convencido de que solo le quedan dos rivales fáciles, y se imagina tumbándolos. La realidad es otra: Goten y Trunks, bajo el disfraz, deciden ignorarlo, y C-18 hace lo mismo. Los dos empiezan a intercambiar golpes a una velocidad que el campeón ni siquiera alcanza a seguir. En la nave, mientras tanto, los tres Saiyan se impacientan y Babidi se ríe imaginando la cara que pondrá Kaioshin cuando vea llegar a Dabura.
Nuestro análisis
Tras dos victorias fáciles en la nave, el torneo se convierte en la válvula de escape cómica de la saga, y Mr. Satán es el motor perfecto. Su propuesta es a la vez astuta y desastrosa: salva el espectáculo, le regala otro coro de «¡Sa-tán!» y lo deja en el ring con dos seres capaces de mandarlo a la estratosfera con un dedo. El título original, «Gran error de cálculo», va por él, y el signo de interrogación tras «Satán contra tres superguerreros» ya anuncia cómo acabará todo.
Hay además un detalle para veteranos: Trunks avisa a Goten de que la mujer de Krilin fue en su día más fuerte que sus padres. Es una frase que conecta la comedia del Torneo de Artes Marciales con la época de los androides y explica por qué C-18 es la rival a temer. La media hora está algo estirada, entre la meditación de Dabura y las fantasías de Mr. Satán inventadas por el anime, pero el ritmo de comedia se sostiene.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 452 y el comienzo del 453, que concluye en el episodio siguiente. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Osamu Kasai y dirección de animación de Yukio Ebisawa.
- En Japón obtuvo un 21,7% de cuota de pantalla.
- Son añadidos del anime la meditación de Dabura, Mr. Satán imaginándose vencedor y la impaciencia de los Saiyan, con Vegeta queriendo derribar la puerta.
- En Hispanoamérica se tituló «Mr. Satán vs. tres super guerreros».
