Dragon Ball Z episodio 174: Las bolas mágicas

Dragon Ball Z episodio 174: Goku se reencuentra con Tao Pai Pai al servicio de un mafioso, resuelve tres rompecabezas y reúne por fin las siete bolas.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 4 min

El episodio 174 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 10 de febrero de 1993, es casi por completo relleno del anime. Goku tiene que terminar de reunir las Bolas de Dragón antes de los Cell Games, pero dos de ellas acaban en manos de un gánster protegido por un viejo conocido: el asesino Tao Pai Pai. Más que un combate, a Goku le espera un rompecabezas.

Resumen

En el palacio de Kami-sama cada uno se prepara a su manera: Trunks entrena en Super Saiyan, Gohan estudia e incluso Dende tiene deberes, así que Krilin se siente el único vago del grupo. En Kame House la televisión emite un espectáculo de Mr. Satán, que arrastra cuatro autobuses encadenados y rompe guías telefónicas, pero se queda con el puño atascado en la chapa al golpear uno de los vehículos. Mientras tanto, Goku encuentra la bola de seis estrellas en un cañón, la cuarta de su colección.

En el palacio, Vegeta sale de la Habitación del Espíritu y el Tiempo con el traje roto y manchado de sangre, y ni siquiera contesta cuando Trunks le pregunta cómo le ha ido. Goku percibe que dos bolas se desplazan juntas.

Es Tao Pai Pai quien las lleva a su nuevo jefe, Vodka, un capo del hampa convencido de que las bolas le ayudarán a sobrevivir a Cell. Cuando Goku se presenta en la fortaleza, le abren la puerta con la idea de atraparlo: un muro de pinchos rebota contra él sin hacerle nada, atrapa una bala al vuelo y la cúpula protectora de Vodka se hace añicos al tocarla con un dedo. Tao Pai Pai, que recuerda muy bien a quién tiene delante, finge encontrarse mal y propone un trato: si Goku resuelve tres rompecabezas de anillas antes del amanecer, las bolas serán suyas.

Goku acepta y, mientras se concentra, la banda huye con su chaqueta y las bolas en el bolsillo. El Saiyan suda toda la noche, rechaza la ayuda de un secuaz que se ha quedado atrás porque quiere lograrlo solo, y al alba resuelve la última anilla. Después alcanza a los fugitivos a orillas de un lago con la Teletransportación, y Vodka y Tao Pai Pai no tienen más remedio que entregárselo todo. Goku ni siquiera se da cuenta de que intentaban engañarlo. Bulma termina de reparar a C-16 y Goku recupera la última bola del fondo del agua. Unos días después, falta una hora para los Cell Games.

Nuestro análisis

El manga despacha esta búsqueda en una sola página; el anime la convierte en un episodio entero. Es relleno declarado, y el tono lo delata: ni amenazas ni tensión, solo un Goku ingenuo peleándose con un juguete mientras el mundo espera el fin. Para quien lo veía semana a semana, era la calma antes de la tormenta.

La vuelta de Tao Pai Pai es un pequeño regalo para los fans del primer Dragon Ball. El asesino que mató a Bora y fue humillado por Goku de niño es ahora un payaso que finge estar enfermo para no pelear. El flashback sobre su pasado recuerda cuánto ha crecido el protagonista: el asesino más temido del mundo ya no se atreve a mover un dedo.

El momento más auténtico es Goku negándose a recibir ayuda con la última anilla. Encaja con el personaje: incluso en un reto absurdo quiere ganar por sí mismo. No aporta nada a la trama, pero dice mucho de él.

Curiosidades

  • Del manga solo adapta una página del capítulo 394; el resto es original. Guion de Hiroshi Toda, dirección de Daisuke Nishio y dirección de animación de Keisuke Masunaga, con un 21,7% de cuota de pantalla.
  • Tao Pai Pai ya había reaparecido poco antes, en el episodio 170, al servicio de otro jefe con nombre de licor, Burbon: la pareja de episodios parece intencionada.
  • Cuando Vodka coloca sus seis bolas, se ven las de dos a siete estrellas, aunque debería estar la de una estrella que le quitaron a Goku.
  • En Hispanoamérica se tituló «El sufrimiento de Gokū».

Personajes