
El episodio 169 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 16 de diciembre de 1992, es aquel en el que Goku decide no hacer nada, o eso parece. Después de pedirle a Karin su opinión sobre la fuerza de Cell, el Saiyan vuelve a casa con Gohan y se dedica a pescar, bañarse en el lago y echar largas siestas, mientras sus amigos se preguntan si ha perdido la cabeza. El título japonés lo deja claro: «¿La tranquilidad de Goku? Descansemos esperando los Juegos de Cell».
Resumen
En el templo de Kami-sama, Piccolo no entiende por qué Goku renuncia a la Habitación del Espíritu y el Tiempo, y Vegeta todavía menos. Goku y Gohan se despiden y bajan a la Torre de Karin, donde Yajirobe se adelanta: él no piensa participar en el torneo. Goku le pide a Karin que calcule la diferencia entre él y Cell; luego se transforma y libera su energía con tanta violencia que toda la torre tiembla. Era solo la mitad de su fuerza, explica, pero el viejo maestro está convencido de que Cell sigue siendo superior. Goku se lo toma con una carcajada.
Arriba, Vegeta, Piccolo, Ten Shin Han y Trunks han sentido ese poder y comentan el nuevo aspecto de padre e hijo. La conclusión de Vegeta es lúcida: Goku y su hijo siguen en Super Saiyan en la vida diaria, así la transformación ya no les consume energía y se vuelve su estado natural. El príncipe acaba furioso, porque cada vez que alcanza a Kakarot el otro vuelve a escaparse hacia delante, y manda a Piccolo a la Habitación sin perder un minuto más.
Goku y Gohan se teletransportan a Kame House, donde la familia se reúne después de mucho tiempo. No sin tropiezos: Chichi ve el pelo rubio de su hijo, cree que se lo ha teñido como un gamberro y rompe a llorar. En el espacio, Cell calienta destruyendo un meteorito enorme, y la lluvia de fragmentos ilumina el cielo de la Tierra. Más tarde, cerca de casa, padre e hijo van a pescar al lago con cañas, y Krilin se une a ellos. Entre bromas y chapuzones con la ropa puesta, Krilin intenta averiguar si Goku entrena a escondidas: le lanza una piedra mientras duerme y el Saiyan, en lugar de esquivarla, se la lleva en plena cabeza. No está entrenando en absoluto.
Nuestro análisis
Tras la urgencia de los episodios anteriores, la decisión de Goku es casi una provocación, y funciona precisamente por eso. Toriyama juega con el contraste entre la angustia de los amigos y la calma del protagonista para subir la tensión sin un solo combate: el espectador, como Krilin, no sabe si Goku tiene un plan o si está subestimando al enemigo. La explicación de Vegeta sobre el Super Saiyan permanente es el único asidero racional, y es una de las ideas más elegantes de la saga, porque convierte un poder que se desata en un estado en el que se vive.
La columna vertebral viene del manga: la Torre de Karin, la «mitad» del poder de Goku, el veredicto del maestro y la deducción de Vegeta. El anime añade el resto: la reacción en Kame House ante un Gohan más alto y rubio, Cell jugando con meteoritos, la pesca y la broma de la piedra. Son rellenos agradables que dan aire a la familia Son antes de la tormenta. El resultado es un capítulo ligero pero no vacío, que además gustó al público japonés de la época: su 23,2% de cuota fue el más alto de la saga de Cell hasta ese momento.
También tiene un lado amargo. Goku quiere que Gohan viva unos días normales con su madre y con su padre. Lo que descubriremos en los Juegos de Cell dará a estas escenas de pesca otro sabor.
Curiosidades
- Adapta el capítulo 391 del manga. Guion de Katsuyuki Sumisawa, dirección de Mitsuo Hashimoto y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
- La lluvia de meteoritos de Cell, la pesca y la piedra de Krilin son añadidos del anime. En el manga la reacción de Chichi ante Gohan apenas se ve, fuera de Kame House.
- Es la primera vez que Goku y Gohan pescan con caña, como gente normal, en lugar de a mano.
- En Hispanoamérica se tituló «La tranquilidad de Gokū».
Personajes
- Goku, Gohan y Cell
- Karin y Yajirobe
- Vegeta, Piccolo, Ten Shin Han y Trunks
- Chichi, Krilin, el Maestro Roshi y Yamcha
