
El decimoquinto episodio de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 9 de agosto de 1989, vuelve a Gohan y a su larga supervivencia en solitario. El niño es más fuerte y está más seguro de sí mismo, pero sigue teniendo cuatro años y unas ganas enormes de volver a ver a su madre. Así que intenta escapar, y el mar le recuerda que el mundo es más grande de lo que creía.
Resumen
Faltan ocho meses para que lleguen los Saiyan. Para entrenar a un nivel que nadie más en la Tierra puede ofrecerle, Piccolo se divide en dos y lucha contra una copia de sí mismo. El duelo entre los dos Piccolo es feroz y sin concesiones.
Gohan, mientras tanto, se las apaña cada vez mejor. Se desliza por las dunas del desierto en un vehículo que ha construido él mismo, escapa de un águila gigante y llega hasta el mar. Explorando la costa y subiendo a una montaña, descubre la verdad: la tierra donde Piccolo lo dejó es una isla. Con él va un gran felino que lo sigue a todas partes desde hace tiempo, su única compañía en estos meses.
La añoranza puede más. Gohan piensa en Chichi y en su casa, y decide volver. Con sus nuevas habilidades construye una balsa y se hace a la mar. Pero el océano no es el páramo que ha aprendido a conocer: de noche estalla una tormenta, las olas crecen y la balsa empieza a deshacerse. Gohan no sabe nadar, y cuando una tromba marina se traga la embarcación parece que no hay escapatoria. Lejos de allí, Piccolo se da cuenta de que su alumno está en peligro.
Nuestro análisis
Es otro episodio completamente original del anime: en el manga de Akira Toriyama, los seis meses de supervivencia de Gohan ocupan apenas unas viñetas. El anime, en cambio, los cuenta como una novela de aprendizaje por entregas, y esta es quizá la etapa más lograda después de la del robot, porque aborda un sentimiento que hasta ahora se había quedado en segundo plano: la añoranza.
Gohan no huye por miedo, sino por amor. Ha aprendido a sobrevivir y ahora quiere volver con su madre, y el espectador no puede reprochárselo. Que la huida fracase no por culpa de Piccolo, sino de la naturaleza, es una decisión inteligente: el enemigo no es el maestro, es un mundo más grande que un niño.
La escena de Piccolo luchando contra sí mismo también es una idea potente, que muestra lo solo que está en su entrenamiento. El final abierto prepara el capítulo siguiente, uno de los más insólitos de la saga.
Curiosidades
- En el primer doblaje estadounidense, este episodio y el siguiente formaban Escape from Piccolo, que no llegó a emitirse en la primera difusión televisiva por las reservas de Saban sobre su contenido: se estrenó antes en vídeo, a finales de 1997.
- En Japón logró un 15,6 % de cuota de pantalla. El guion es de Katsuyuki Sumisawa y la dirección de Kazuhisa Takenouchi.
- El título original significa «¡Huida de Piccolo! Gohan desata una tormenta»; el doblaje de España lo dejó en un escueto «La tempestad».
- Ninguna escena se reutilizó en Dragon Ball Kai.
¿Sabías que…? El redoblaje estadounidense de 2005 tituló este capítulo Dueling Piccolos, en homenaje al duelo de Piccolo contra su doble más que a la aventura de Gohan.
