
El episodio 110 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 2 de octubre de 1991, es el del sacrificio de Piccolo: para que Gohan y Krilin puedan marcharse, el namekiano se queda solo frente a los Cuatro Reyes Celestiales y los amigos infectados. El título original, que habla de Piccolo volviendo a ser un demonio, adelanta el giro. En el espacio, mientras tanto, reaparece Vegeta.
Resumen
Gashew invita a Piccolo a unirse a ellos y, ante su negativa, le explica cómo escapó Garlic Jr. de la Zona Muerta: el mérito es de la estrella Makyo, cuna de su estirpe demoníaca, que se acerca a la Tierra cada 5.000 años y despierta sus poderes dormidos. Además, el tiempo apremia: pasado cierto plazo, ni siquiera el agua ultra sagrada podrá curar a los infectados.
Piccolo ataca, pero un Yamcha infectado se interpone, mientras Krilin intenta proteger a Maron de Roshi, Chichi y Bulma. Quien salva a la chica es el pequeño dragón de Gohan, que se la lleva volando. Piccolo ordena a Gohan que vaya al Templo Sagrado a buscar el agua ultra sagrada, y el niño parte con Krilin. Ya solo, el namekiano es sorprendido por Tard, y Roshi y Bulma aprovechan para morderlo. Gohan quiere volver, pero su maestro le grita que siga sin mirar atrás; poco después, otro mordisco lo derriba. Tard quiere rematarlo, pero Gashew lo detiene: ahora que lo han mordido, Piccolo será uno de ellos.
Por el camino, Maron alcanza a los dos y se empeña en acompañarlos, amenazando a Krilin con dejarlo si se opone. En la torre de Karin, Yajirobe y el viejo gato, que les lee la mente, los mandan hacia el templo; Maron se queda allí. En otro lugar, Vegeta aterriza en un planeta de guerreros que habían sido aliados de Freezer, acaba con ellos y pregunta al último superviviente por Goku. Como no obtiene respuesta, lo mata también y sigue su búsqueda, obsesionado con el secreto del Super Saiyan. En el Templo Sagrado, Gohan y Krilin se encuentran frente a Garlic Jr. Están a punto de atacarlo cuando aparecen los Cuatro Reyes Celestiales, y con ellos Piccolo, ya del lado del enemigo.
Nuestro análisis
El título japonés juega con el pasado de Piccolo: gyakumodori significa recaída, volver a un estado que se había dejado atrás. El Piccolo que conocemos nació como heredero del Gran Rey Demonio Piccolo y dejó atrás su naturaleza malvada sobre todo gracias a Gohan; verlo «volver atrás» es el golpe más duro que esta saga puede dar. La escena en la que ordena al niño no mirar atrás recuerda su sacrificio frente a Nappa, y la relación entre maestro y alumno es lo mejor de este relleno.
El resto convence menos. La estrella Makyo es una excusa cómoda para un regreso que la película no preveía, y el paréntesis de Vegeta, por despiadado que sea, sirve sobre todo para recordar que el príncipe sigue ahí. Es la consecuencia de lo que se decidió en el 107, cuando el anime lo mandó al espacio a buscar a Goku mientras en el manga se queda en la Tierra: ahora Toei tiene que enseñarlo de vez en cuando, con escenas que no llevan a ninguna parte. Un detalle para observadores: en estas apariciones su armadura luce como nueva, pero al volver a la Tierra mostrará otra vez los daños de Namek.
Curiosidades
- Episodio de relleno, sin capítulos del manga. Guion de Katsuyuki Sumisawa, dirección de Mitsuo Hashimoto y dirección de animación de Yukio Ebisawa, con un 18,6% de cuota de pantalla.
- Según los Cuatro Reyes Celestiales, la estrella Makyo se acerca a la Tierra una vez cada 5.000 años.
- En Funimation se tituló Battle in Kami's Lookout.
- En Hispanoamérica se tituló «Pikoro forma parte de la familia del mal».
Personajes
- Gohan, Krilin y Maron
- Piccolo
- Garlic Jr. y los Cuatro Reyes Celestiales (Gashew, Vinegar, Tard y Zald)
- Yamcha, el Maestro Roshi, Chichi y Bulma, infectados
- Karin, Yajirobe y el pequeño dragón de Gohan
- Vegeta
