Dragon Ball Super episodio 6: No enfadéis al Dios de la Destrucción

Dragon Ball Super episodio 6: Bills llega a la fiesta de Bulma, Vegeta recuerda la humillación de su padre e intenta contentarlo, hasta que Majin Boo acapara el flan.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El sexto episodio de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 16 de agosto de 2015, lleva a Bills a la fiesta de cumpleaños de Bulma. Es el episodio de Vegeta, que reconoce en el Dios de la Destrucción al ser que de niño vio humillar a su padre y que pasa toda la velada intentando mantenerlo de buen humor. Hasta que un flan lo echa todo a perder.

Resumen

En el planeta de Kaito, Goku se ha recuperado gracias a una semilla del ermitaño y quiere ir corriendo a la Tierra, pero el dios le ordena que se quede donde está. En el barco, mientras tanto, todos se divierten salvo Vegeta, que espera a Bills con angustia. Justo cuando se pregunta dónde ha oído antes ese nombre, el dios aparece a su espalda. Vegeta se lanza contra él y cae al suelo paralizado. Al mirarlo a la cara lo recuerda todo: de niño vio a Bills llegar al planeta Vegeta y pisar la cabeza del rey Vegeta por no mostrarle suficiente respeto. El pequeño intentó defender a su padre y acabó inmovilizado, igual que ahora.

Bills dice que debería haber destruido su planeta entonces y le pregunta por el Super Saiyan Dios, pero Vegeta sabe tan poco como Goku. En ese momento pasa Bulma: Bills y Whis se presentan, explican que Vegeta ha bebido demasiado y se dejan llevar entre los invitados, con el príncipe arrastrándose detrás. Krilin le ofrece sus takoyaki «a la rusa», con una sola bola rellena de wasabi. Por la cara de Bills, Vegeta está seguro de que le ha tocado a él y ya imagina la Tierra estallando; en realidad, el dios ha cogido una normal y le parece deliciosa. La del wasabi le toca a Krilin.

Bills observa a los mestizos y concluye que ninguno es el Super Saiyan Dios; está a punto de irse cuando un chorro de agua le da de lleno. Para calmarlo, Vegeta se tira al mar, sale con un pulpo gigantesco y se pone a cocinar takoyaki con sus propias manos.

El dios parece apaciguado. Whis le habla de un postre llamado flan, pero cuando van a probarlo descubren que Majin Boo se los ha quedado todos. Mr. Satán le pide que los comparta, y Boo responde lamiéndolos uno por uno. Satán se disculpa, pero Bills y Boo lo apartan y empiezan a pelear. El dios despacha a Boo en un instante: la falta de respeto es lo único que no perdona. Vegeta comprende horrorizado que todos sus esfuerzos han sido inútiles.

Nuestro análisis

Es uno de los mejores episodios de la saga, porque encuentra el equilibrio entre comedia y tensión. Vegeta tragándose el orgullo, cocinando para un dios y temblando con cada chiste de sus amigos es irresistible, y el recuerdo del padre humillado le da un peso real a su miedo. No es solo el príncipe haciendo el payaso: es un hijo que sabe perfectamente de qué es capaz ese invitado.

El gag del flan es el mismo de la película, pero aquí llega tras una larga preparación, y funciona mejor precisamente porque hemos visto a Vegeta sudar para evitarlo.

Curiosidades

  • Guion de King Ryū y dirección de Morio Hatano. Es el primer episodio de Dragon Ball con varios directores de animación a la vez: Tatsuya Oka, Shūichirō Manabe y Hirokatsu Maruyama. En Japón obtuvo un 5,2% de audiencia.
  • La producción corrió en gran parte a cargo del estudio A-Line de Fūto Hirasawa, en colaboración con Toei.
  • En La batalla de los dioses, Vegeta distraía a Bills cantando la canción del bingo; en la tele, la escena se convierte en la pesca del pulpo y los takoyaki.
  • La frase con la que Bills sorprende a Vegeta, preguntándose por qué tendría que presentarse ante alguien que ya está muerto, parodia una célebre réplica de Kenshiro en El puño de la estrella del norte.

Personajes