
El episodio 49 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 26 de junio de 2016, es el capítulo de las explicaciones. Trunks cuenta lo que ha pasado en su futuro, Whis recuerda a todos que jugar con el tiempo es un delito incluso para los dioses y Bulma descubre el mensaje que le dejó su yo del futuro. Al final, el enemigo con la cara de Goku llega al presente.
Resumen
Bulma devuelve a Trunks a la realidad con una bofetada, y el joven se asombra al encontrar vivo a Goku: en su recuerdo había muerto contra Cell. Cuando la banda de Pilaf vuelve con lo de los hijos secretos, Bulma explica a todos que los dos Trunks son la misma persona en épocas distintas. A Whis le impresiona que un humano haya construido una máquina del tiempo, pero advierte que viajar en el tiempo es un delito grave, regulado con dureza incluso entre los dioses. Basta con arrancar una flor en el pasado para cambiar la historia de planetas enteros. Bills amenaza con destruirlos a todos, Bulma le echa la culpa a su yo del futuro, y al final el dios se conforma con unas salchichas de pescado.
Dentro de la máquina, Bulma descubre que se ha acabado el combustible, pero encuentra un cuaderno escrito de su puño y letra y un disco con los datos para repararla y mantenerla. Vegeta pregunta a su hijo qué ha pasado: ¿ha aparecido Majin Boo? No, responde Trunks, gracias a las instrucciones de Kaioshin acabó con Babidi y Dabra antes de que pudieran despertarlo. Luego llegó un enemigo aún peor, que se hace llamar Son Goku y es idéntico a él, pero vestido de negro. En el futuro lo llaman Goku Black, un nombre que puso la Bulma de esa época. Black dijo que exterminaría a los humanos «en nombre de la justicia» y, tras un año de lucha, quedan muy pocos. Vegeta le reprocha a Trunks que haya huido, pero Bulma lo defiende: el cuaderno es el mensaje de su madre, que lo envió a buscar ayuda.
Goku le pide a Trunks un breve combate para calcular la fuerza de Black. Bulma activa una barrera alrededor de la Corporación Cápsula. Trunks pasa a Super Saiyan 2, Goku lo imita, luego se transforma en Super Saiyan 3 y detiene su golpe más fuerte con dos dedos. Trunks advierte que Black está al menos a su nivel, quizá por encima, y a Goku le encanta oírlo. Llegan Piccolo y Krilin, pero en el cielo se abre una brecha: el anillo que Black lleva en el dedo ha reaccionado, y el enemigo pisa el presente. Él y Goku se miran fijamente.
Nuestro análisis
Un episodio de mucho diálogo, pero bien construido. Las explicaciones son muchas y aun así no pesan, porque cada dato tiene carga emocional: la muerte de Bulma, el nombre del enemigo, el cuaderno dejado a su hijo como un último gesto de amor.
Lo más interesante es el discurso de Whis sobre el tiempo. Tras décadas de viajes temporales tomados a la ligera, Super introduce una regla cósmica y la pone en boca de quien tiene autoridad para imponerla. Es el preludio de una saga en la que las consecuencias de los viajes en el tiempo serán el centro del problema.
Curiosidades
- Guion de Atsuhiro Tomioka, dirección de Hideki Hiroshima, storyboard de Yukio Kaizawa y dirección de animación de Yōichi Ōnishi y Seizo Toma.
- En Japón tuvo un 6,8% de audiencia.
- Bulma se burla del nombre «Goku Black» por tópico, antes de descubrir que se lo puso ella misma en el futuro.
- La parte equivalente del manga de Toyotarō se sitúa entre los capítulos 15 y 16.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Un mensaje del futuro! ¡Gokú Black ataca!».
¿Sabías que…? Cuando Trunks suplica a Whis que perdone a su madre, el ángel le aclara que el dios es Bills: él no es más que un asistente.
