
El episodio 48 de Dragon Ball Super, emitido en Japón el 19 de junio de 2016, trae de vuelta al pasado a Trunks del futuro, como en los tiempos de los androides. Pero esta vez llega herido y conmocionado, y la primera cara que ve al despertar es la de su peor enemigo: Goku.
Resumen
Ante el cuerpo de Mai, Black le pregunta a Trunks si ya se ha despedido. Trunks razona: el enemigo ha dejado intacto el edificio de la Corporación Cápsula, así que no sabe nada de la máquina del tiempo. Se transforma en Super Saiyan, pero cae enseguida. Lanzando su espada como un bumerán y con un Masenko consigue, sin embargo, provocar una explosión y llegar a la máquina. Black la confunde con un avión y llega un instante tarde: Trunks desaparece hacia el pasado, y el enemigo no entiende cómo un Saiyan puede esfumarse así.
En el presente, el pequeño Trunks va al colegio con Pilaf, Shu y Mai. Pilaf le resuelve un problema de matemáticas con una explicación que, según el docente, parece de anciano, y Mai, para escándalo de sus compañeros, coge a Trunks de la mano. A la hora de comer, la máquina del tiempo se materializa en la Corporación Cápsula. Bulma lee «HOPE!!» en el costado y lo entiende. Al ver a un joven idéntico a Trunks, la banda de Pilaf sospecha que es un hijo secreto de Bulma, para espanto del pequeño Trunks.
Bulma contacta con Whis mediante un comunicador: Goku y Vegeta están en el planeta de Bills. Sin semillas del ermitaño a mano, Goku tiene que volver a la Tierra y luego teletransportarse a casa de Karin. Para que puedan localizarlo desde tan lejos, le pide al pequeño Trunks que eleve su ki al máximo. Bills y Whis, intrigados, se apuntan. En la Torre de Karin, Goku encuentra a Karin y a Yajirobai jugando al limbo y se lleva todas las semillas que necesita. En el futuro, Black sigue buscando a Trunks, decidido a encontrarlo como sea. En la Corporación Cápsula la semilla hace efecto: Trunks abre los ojos, ve la cara de Goku, revive de golpe sus recuerdos de Black y se lanza contra él.
Nuestro análisis
El episodio se alimenta del contraste entre dos mundos. La huida de Trunks es desesperada y está bien rodada, con el joven usando todo lo que tiene, espada y Masenko incluidos, solo para ganar unos segundos. El presente, en cambio, es una comedia escolar, con Pilaf y su banda, otra vez niños, haciendo de coro.
El final es lo mejor. La idea de que la cara de Goku, símbolo de esperanza en toda la serie, se haya convertido para Trunks en un trauma es una inversión potente, y su ataque instintivo da a la saga un tono amargo que Super aún no había mostrado.
Curiosidades
- Guion de Atsuhiro Tomioka, dirección de Ryōta Nakamura y dirección de animación de Masahiro Naoi y Masahiro Shimanuki.
- En Japón tuvo un 6,1% de audiencia.
- El título japonés incluye la palabra inglesa «HOPE!!», la misma que lleva pintada la máquina del tiempo de Trunks.
- La parte equivalente del manga de Toyotarō se sitúa entre los capítulos 14 y 15.
- En Hispanoamérica se tituló «¡Una vez más surge la esperanza! ¡Trunks despierta en el presente!».
¿Sabías que…? Black mira la máquina del tiempo y cree que es un avión: es el detalle que permite huir a Trunks, que contaba precisamente con eso. Si el enemigo había respetado la Corporación Cápsula, no podía saber lo que escondía.
