
El episodio 33 de Dragon Ball GT, emitido en Japón el 15 de enero de 1997, es el punto en el que la saga de Baby da la vuelta. Oob, recién renacido gracias a su fusión con Majin Boo, cae víctima de su propio rayo; Goku vuelve con la cola recuperada, pero pierde otra vez; y justo cuando todo parece perdido, la luz de la Tierra lo convierte en un Ozaru dorado.
Resumen
En el planeta de los Kaioshin, la extracción de la cola avanza a duras penas, entre tirones y muecas de dolor. Desde la bola de cristal, Goku descubre que Oob se ha unido a Majin Boo, y después el Kaioshin anciano hace que Sugoro lo ate para poder tirar con más fuerza. Apenas sirve de nada.
En Plant, mientras tanto, Baby pide a la multitud que se aparte y el combate se reanuda. El nuevo Oob no pierde el tiempo: con un rayo convierte en chocolate a todos los que tiene alrededor y promete devolverlos a la normalidad en cuanto acabe con Baby. En el planeta de los Kaioshin, Goku tiene una idea: hace atar al Kaioshin anciano a una roca, le pone las tenazas en las manos y sale volando con todas sus fuerzas. La cola se despliega entera, y Kibitoshin lo teletransporta a Plant.
Oob lanza un Kame Hame Ha capaz de convertir a su rival en chocolate. Baby lo frena y, tras un largo pulso, se lo devuelve. Goku llega justo a tiempo de ver a su alumno convertido en una tableta de chocolate y engullido por Baby. Furioso, da un paso al frente, y Baby descubre que sigue vivo y que vuelve a tener cola. Goku se transforma en Super Saiyan 3 y esta vez aguanta la transformación, pero la cola no le da la fuerza que esperaba. Baby se la agarra, lo hace girar en el aire y lo estrella contra el suelo; Goku vuelve a su estado normal.
Tendido y derrotado, Goku levanta la mirada hacia la Tierra, que brilla en el cielo de Plant. Ve los rostros de sus seres queridos, de Krilin a Piccolo y Chichi, y desea con todas sus fuerzas el poder para protegerlos. La luz del planeta lo envuelve: Goku se convierte en un Ozaru y luego su pelaje se vuelve dorado. Rebuscando en los recuerdos de Vegeta, Baby comprende horrorizado lo que ha pasado: el Saiyan ha usado la Tierra en lugar de la luna llena.
Nuestro análisis
GT encuentra su respuesta mirando atrás. Para superar el límite del Super Saiyan 3, la serie no añade más pelo ni otra aura, sino que recupera dos elementos del primer Dragon Ball: la cola y el Ozaru, la forma que el pequeño Goku adoptaba bajo la luna llena sin recordarlo después. La idea de que la Tierra haga de luna, reflejando la luz que necesita la transformación, es sencilla y brillante, y da a la escena un peso emocional añadido: Goku se transforma mirando el hogar que quiere salvar.
Oob, en cambio, paga el precio de ser un héroe secundario. Convertir a la gente en dulces es un viejo truco de Majin Boo, ya visto en Z, y verlo volverse contra él tiene una ironía cruel. Pero su salida de escena es rápida, casi expeditiva: la saga necesitaba quitar de en medio el último obstáculo antes del regreso de Goku, y le toca a él pagarlo.
Curiosidades
- Guion de Junki Takegami, dirección de Kazuhito Kikuchi y dirección de animación de Kazuya Hisada.
- El título completo del doblaje de España es «Atento Baby. El nuevo Oob ataca con su rayo de luz». En Hispanoamérica se tituló «El poder del nuevo Ub».
- Es la última vez que aparece el Super Saiyan 3 en la serie, y la primera en la que esa forma se muestra con cola.
- Goku no tenía cola desde los tiempos del primer Dragon Ball: en todo Z no le volvió a crecer.
Personajes
- Goku, Baby y Oob, fusionado con Majin Boo
- Kibitoshin, el Kaioshin anciano, Sugoro y Shusugoro
- Bulma, bajo el control de Baby
- En los recuerdos de Goku: Krilin, el Maestro Roshi, Yamcha, Piccolo, Dende, Ten Shin Han, Chichi y muchos más
