
El episodio 34 de Dragon Ball GT, emitido en Japón el 22 de enero de 1997, muestra el lado oscuro del nuevo poder de Goku. El Ozaru dorado es más fuerte que Baby, pero ya no sabe quién es: arrasa Plant sin distinciones hasta que Pan, con una vieja foto y sus lágrimas, consigue llegar hasta él. En la última escena empieza una transformación nunca vista.
Resumen
Convertido en Ozaru dorado, Goku supera con claridad a Baby y lo zarandea como a un juguete. Pronto queda claro, sin embargo, que ha perdido la razón: destroza todo lo que tiene a su alcance, guiado solo por el instinto. En el planeta de los Kaioshin, el Kaioshin anciano explica que la cola se extrajo demasiado deprisa y que Goku no está entrenado para controlar esa forma. Kibitoshin quiere cortársela, con Shusugoro listo para convertirse en unas tijeras, pero el anciano lo detiene: si Goku logra recuperar la razón, alcanzará un nivel de Super Saiyan completamente nuevo.
Pan y Mr. Satán llegan al lugar y pasan buena parte del tiempo huyendo para no acabar aplastados. Entonces el Ozaru levanta la vista y ve la Tierra: deja de destruir, lo que da a Baby la ocasión de escapar, y trepa a una montaña como si quisiera tocar el planeta. Pan decide hablarle. Le enseña el pequeño traje de artes marciales que llevaba de niña en el Torneo de Artes Marciales, pero su abuelo no la reconoce, la aparta de un manotazo y le lanza una llamarada.
Mientras tanto, Baby planea su respuesta: si Goku puede convertirse en Ozaru, él también. Se dirige a su base para pedir ayuda a Bulma, cuyo genio científico sigue a su servicio, pero por el camino se detiene a mirar la montaña.
En la cima, Pan juega su última carta: de su mochila cae una foto de toda la familia y los amigos durante unas vacaciones en la playa, cuando ella era pequeña. Goku la recoge y, mientras Pan rompe a llorar, los recuerdos vuelven a aflorar. Las lágrimas de su nieta hacen el resto: el Ozaru se calma, recupera el control de su cuerpo y empieza a cambiar de nuevo, recobrando una forma humana.
Nuestro análisis
La escena de Pan sostiene todo el episodio, y quizá la saga entera. Presentada como la niña que se subió en el último momento al viaje espacial, aquí se convierte en la clave de la victoria, no con un golpe sino con la memoria. Y hay una simetría que cualquiera que conozca el primer Dragon Ball capta enseguida: de niño, convertido en Ozaru bajo la luna llena, Goku mató sin saberlo a su abuelo Gohan; ahora es una nieta la que rescata a su abuelo de la misma bestia.
En cuanto a la mitología Saiyan, el episodio prepara una idea potente. El Super Saiyan 4 no nace de la ira, como el primer Super Saiyan, ni de un entrenamiento extremo, sino del dominio del instinto más antiguo de la raza. Es el giro que distingue a GT de Z, y el episodio tiene el buen gusto de guardarlo hasta el último fotograma. Mientras tanto, la jugada de Baby con Bulma deja claro que el duelo entre simios no ha terminado.
Curiosidades
- Guion de Junki Takegami, dirección de Osamu Kasai y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.
- El título completo del doblaje de España es «¿Fracasa la transformación? Goku, el Gran Mono Dorado, está descontrolado», con el nombre que en España se daba al Ozaru dorado. En Hispanoamérica se tituló «Goku fracasa en su transformación».
- Es el primer y breve vistazo al Super Saiyan 4: la transformación se ve completa en el episodio siguiente.
- Entre los recuerdos vuelve el combate de Pan de niña en el Torneo de Artes Marciales, mientras que las vacaciones en la playa de la foto son una escena nueva, situada entre el final de Z y el comienzo de GT.
