
El episodio 32 de Dragon Ball GT, emitido en Japón el 8 de enero de 1997 tras la pausa de fin de año, es el episodio de Oob. Convencido de que su maestro ha muerto, el chico se enfrenta solo a Baby; cuando está a punto de caer, Majin Boo se sacrifica por él y los dos vuelven a ser un único guerrero. Mientras tanto, en el planeta de los Kaioshin, Goku descubre una sorpresa bajo los pantalones: la cola.
Resumen
Pan le cuenta a Oob que Goku ha muerto a manos de Baby. Furioso, el chico se lanza contra el parásito y durante un rato parece dominarlo golpe tras golpe, hasta el punto de que Gohan, Goten y Trunks intervienen para detenerlo. A Baby le molesta: solo estaba estudiando los movimientos de su rival, y se los quita de en medio con una ráfaga de energía. Oob, reconoce, es más fuerte que cualquier Saiyan salvo Goku y él mismo. Convencida de haber perdido también a su padre, Pan rompe a llorar.
En el planeta de los Kaioshin, Goku lo sigue todo y exige que lo manden a Plant de inmediato. El Kaioshin anciano cede, con una condición: le hace bajarse los pantalones y revela que la cola ha empezado a crecerle otra vez. Solo con ella podrá Goku conseguir la fuerza necesaria para vencer a Baby, pero no hay tiempo para esperar a que crezca sola, así que Shusugoro se convierte en unas tenazas gigantes para sacarla. Goku, sin ningún entusiasmo, se resigna.
En Plant, las tornas han cambiado. Baby va en serio y Oob encaja golpe tras golpe; Pan intenta intervenir y sale despedida. Mr. Satán le pide a Majin Boo que los proteja, y Boo, dividido, se los lleva lejos del campo de batalla y se despide de su mejor amigo antes de volver. Baby, mientras tanto, reúne la energía de todos los tsufurs para formar la misma esfera gigante que usó contra Goku. Boo se interpone entre el ataque y Oob y lo absorbe en su lugar.
Al ver la nube de energía, Baby da por ganada la pelea y se va con Bulma a disfrutar de un desfile en honor del nuevo planeta. Pero Oob sigue vivo, envuelto en el cuerpo de Boo, que le revela la verdad: los dos son el mismo ser, y ha llegado la hora de volver a unirse. Boo se funde con Oob y nace un guerrero nuevo. Cuando se presenta en el desfile, Baby decide reanudar la diversión sin sospechar lo fuerte que se ha vuelto. En el planeta de los Kaioshin, la cola de Goku ha empezado a salir, pero aún queda mucho camino.
Nuestro análisis
El corazón del episodio es la despedida de Boo y Mr. Satán. La amistad entre el demonio más peligroso del universo y el campeón más falso de la Tierra fue uno de los grandes aciertos del final de Dragon Ball Z, y GT le regala un cierre sencillo y emotivo: Boo protege a su amigo hasta el final y luego se marcha para hacer lo correcto.
La fusión con Oob, por su parte, cumple el deseo que Goku expresó al enfrentarse al Majin Boo malvado: volver a verlo algún día reencarnado en una buena persona para poder pelear de nuevo. Aquí es el propio Boo quien le dice a Oob que comparten la misma alma, y lo hace justo cuando el chico más necesita fuerza. Lástima que el nuevo Oob tenga tan poco espacio para brillar: la saga sigue siendo de Goku, y el montaje alterno con la cómica extracción de la cola lo recuerda en cada escena.
Curiosidades
- Guion de Junki Takegami, dirección de Hidehiko Kadota y dirección de animación de Yūji Hakamada.
- En Hispanoamérica se tituló «La furia del guerrero Ub».
- Es la primera aparición de Oob fusionado con Majin Boo, la forma que los fans llaman Majuub.
- El título japonés significa literalmente «¡Devuélveme a Goku! Oob, el guerrero furioso»: a pesar del título español, Goku no regresa en este episodio.
