Dragon Ball episodio 68: La última bola mágica

Dragon Ball episodio 68: Goku destruye el robot de Black y acaba con la Patrulla Roja. Ya tiene seis Bolas de Dragón, pero el radar no encuentra la séptima.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El episodio 68 de Dragon Ball, emitido en Japón el 1 de julio de 1987, cierra la saga de la Patrulla Roja. Goku se libra del robot de Black y acaba él solo con la organización que durante toda una saga ha perseguido las Bolas de Dragón. Cuando sus amigos llegan para rescatarle, se encuentran la guerra ya terminada y una sola pregunta en el aire: ¿dónde está la séptima bola?

Resumen

El avión de Yamcha se acerca a la base mientras Goku, todavía en el suelo, esquiva en el último segundo el cañón láser del robot. Black saca todo su arsenal y lanza un misil capaz de borrar del mapa a Goku y a toda la base, para pánico de los últimos soldados, que poco antes celebraban su supuesta victoria. Goku lo devuelve de una patada: Black lo esquiva por los pelos y el proyectil estalla contra una montaña. La explosión se ve incluso desde el avión de sus amigos.

Al ver que no tiene nada que hacer, Black intenta huir. Goku no se lo permite: se agarra a un mástil, se echa hacia atrás como un tirachinas y se lanza contra el robot, atravesándolo de lado a lado. La máquina explota con Black dentro. De la temida Patrulla Roja no queda nada, y Goku ya tiene seis Bolas de Dragón. Sin embargo, cuando enciende el radar, la séptima no aparece por ninguna parte.

Sus amigos, que han aterrizado en un bosque cercano, siguen preparando un plan de ataque cuando ven huir a los soldados supervivientes. Puar sobrevuela la base y no encuentra a nadie, y entonces Goku se reúne con ellos y se lo cuenta todo. Nadie se cree que un niño haya derrotado él solo a semejante ejército. El Maestro Roshi se queda igual de impresionado por la subida a la Torre de Karin, y reconoce que Goku ha ganado atacando de frente, cuando él habría elegido otro camino: quizá el alumno ya le ha superado. Yamcha jura que entrenará duro para vencerle en el próximo torneo. Bulma promete arreglar el radar, y Goku renueva su promesa: con las bolas resucitará a Bora, el padre de Upa.

Nuestro análisis

Es un final que prefiere no cerrarlo todo. El combate con Black dura poco, y con razón: después de Tao Pai Pai y del asalto a la base, el robot es más un último obstáculo que un rival de verdad. El golpe del mástil, con Goku tensándose como una goma elástica, es una imagen preciosa y muy de dibujo animado, la mejor manera de cerrar el paréntesis militar de la serie.

Lo mejor, sin embargo, es el reencuentro. Sus amigos habían salido dispuestos a morir, y su asombro recompensa la tensión de los dos episodios anteriores. La reflexión de Roshi pesa más de lo que parece: el maestro admite abiertamente que el alumno podría haberle superado ya, un relevo que la serie no olvidará.

Queda la séptima bola, invisible para el radar. Es un gancho sencillo y eficaz, que lleva la historia hacia Baba la adivina y hacia una nueva pequeña aventura antes del siguiente torneo.

Curiosidades

  • El episodio adapta el capítulo 96 desde la página 5 y las diez primeras páginas del 97 del manga de Akira Toriyama, y en Japón obtuvo un 23,1% de cuota de pantalla.
  • Los soldados que celebran y luego huyen no aparecen en el manga, donde la base ya está desierta; el gato de Red, que vaga solo por el despacho tras la batalla, también es un añadido del anime.
  • En el manga, Goku recoge las dos últimas bolas en el despacho del ala 8; en el anime, con el despacho destruido, ya las tiene en la mano sentado al aire libre.
  • Yamcha habla del torneo «del año que viene», pero el 22.º Torneo de Artes Marciales no se celebrará hasta tres años después.

¿Sabías que…? En la emisión original japonesa, la mitad del avance del siguiente episodio volvió a dedicarse al sorteo de entradas para La princesa durmiente del castillo embrujado.

Personajes