
El episodio 67 de Dragon Ball, emitido en Japón el 24 de junio de 1987, desenmascara al jefe de la Patrulla Roja. Mientras Goku desmantela la base, el Comandante Red revela el deseo por el que ha mandado a la muerte a cientos de hombres: quiere ser más alto. Es demasiado incluso para su fiel Black, y el título japonés, «¡Muere el Comandante Red!», no deja dudas sobre el desenlace.
Resumen
El ejército se derrumba bajo los golpes de Goku. Desde su despacho, Red insulta a los soldados por no ser capaces de detener a un niño y culpa a Black de no haberlos entrenado bien. La coronel Violet, consciente de que todo ha terminado, vacía la caja fuerte de la organización y se marcha con el botín a modo de indemnización, pasando a propósito delante de una cámara: ya nadie puede detenerla. Los soldados huyen en masa, y Red ordena que no abandonen sus puestos.
El comandante no quiere ni huir ni pelear, y envía a Black contra Goku. Cuando el chico le pregunta si el jefe es él, Black responde que no y le promete que verá al comandante, pero a trozos. Black resiste mejor de lo esperado, aunque al final un puñetazo lo lanza por una ventana. Red, que sigue el combate desde arriba, activa entonces un techo trampa que se desploma sobre Goku.
Convencido de que Goku y Black han muerto, Red se relaja y saborea su deseo. No es dominar el mundo, como ha hecho creer a todos, sino unos centímetros más: harto de las burlas por su baja estatura, quiere ser alto de una vez. Black, que ha sobrevivido, lo oye todo. Cientos de hombres han muerto por la vanidad del jefe, y él mismo ha estado a punto de acabar aplastado. Cuando Red vuelve a tratarle con desprecio, Black le dispara y lo mata.
Goku sale de los escombros. Black, nuevo amo del ejército, le propone unirse a él para conquistar el mundo con las bolas, pero Goku se niega sin pensarlo. Entonces Black se sube a un enorme robot de combate que se maneja desde dentro. Mientras tanto, el avión de Yamcha y el helicóptero en el que huye Violet están a punto de chocar en pleno vuelo. En la base, el robot pone a Goku contra las cuerdas, lo derriba y le apunta con un arma mortal.
Nuestro análisis
La confesión de Red es una de las ideas más feroces de Toriyama: después de casi cuarenta episodios en los que la Patrulla Roja parece la amenaza definitiva, descubrimos que tanta sangre servía para calmar un complejo personal. Es una sátira de los dictadores de opereta, y funciona porque llega en el momento justo, cuando el poder de Red ya se está viniendo abajo.
El anime cambia la dinámica respecto al manga. Allí, Red confiesa presa del pánico delante de Black, antes incluso de que Goku entre en el despacho; aquí intenta matar a su mano derecha junto con el enemigo, y Black tiene un motivo más para estallar. La escena gana en tensión y pierde algo de humor.
Black, hasta ahora el sirviente callado, ocupa al instante el lugar de su amo, y su oferta a Goku demuestra lo poco que ha entendido al chico. El final, con Goku en el suelo ante el robot, prepara el último acto.
Curiosidades
- El episodio adapta el capítulo 95 y las primeras páginas del 96 del manga de Akira Toriyama y en Japón obtuvo un 21,8% de cuota de pantalla.
- Todas las escenas de Violet son exclusivas del anime: en el manga no desvalija la caja fuerte ni se cruza con los amigos de Goku.
- En la versión japonesa, Red admite que quiere ser alto también para gustar a las mujeres, y recuerda que se burlaban de su estatura desde la escuela primaria.
- El doblaje de España convirtió al comandante en «general Red» en el título del episodio.
¿Sabías que…? En la emisión original japonesa, la mitad del avance del siguiente episodio se dedicó a un sorteo de entradas para La princesa durmiente del castillo embrujado, la segunda película de Dragon Ball, estrenada el 18 de julio de 1987.
