
El episodio 52 de Dragon Ball, emitido en Japón el 25 de febrero de 1987, cumple lo que promete el título original, «¡Bien! El tesoro ha aparecido», y acto seguido lo desmiente. Bulma y Krilin ponen las manos sobre el oro de los piratas, pero el General Blue sale del agua a sus espaldas y revela un arma que nadie esperaba: una mirada capaz de paralizar. Goku, mientras tanto, está ocupado almorzando un pulpo gigante.
Resumen
Engañado por la flecha que ha alterado Blue, Goku llega a un callejón sin salida, cae por una trampilla y aterriza entre los tentáculos de un pulpo enorme que quiere comérselo. El chico, convencido de que es un calamar, busca la boca del animal, encaja unos cuantos golpes y al final lo asa con un Kame Hame Ha. Como lleva horas con hambre, se lo come.
Bulma y Krilin, al salir del pozo, se encuentran en una sala con tres cofres y una estatua de muchos brazos. En cuanto se acercan, la estatua cobra vida y lanza espadas en todas direcciones; Krilin recoge una y las desvía hasta dejarla desarmada. El cofre dorado esconde otra trampa, un muñeco pirata que dispara sin parar. En otro cofre hay en cambio una llave: al meterla en la estatua, el tesoro empieza a brotar.
Es el momento que Blue esperaba. Sale del agua y reclama el oro para la Patrulla Roja. Bulma, prendada del apuesto oficial, se le cuelga del brazo sin ningún pudor, pero él la aparta con evidente asco. Krilin decide plantarle cara. Blue lo estrella contra las paredes sin esfuerzo, hasta que Krilin usa la imagen residual y le encaja una patada en la cara. Al general le sangra la nariz y su reacción roza la histeria: se pone unos tapones y jura venganza.
A partir de ahí no hay color. Los ojos de Blue brillan y Krilin no puede mover ni un músculo: el general tiene poderes psíquicos. Le da una paliza y levanta una roca para rematarlo. Bulma intenta seducirle otra vez, luego asustarle y por último le ofrece las Bolas de Dragón a cambio de la vida de su amigo, pero Blue prefiere coger lo que quiere por su cuenta. Justo cuando va a golpear, entra en la sala Goku, que ha oído el alboroto y ha llegado a nado. La cueva tiembla: el duelo está a punto de empezar.
Nuestro análisis
Episodio desigual pero importante. La parte del pulpo es relleno puro, simpático y poco más. El corazón es el combate entre Krilin y Blue, que muestra a un Krilin valiente y crecido, capaz de herir a un general de la Patrulla Roja antes de sucumbir a un poder que le supera.
Blue está construido como un villano vanidoso y cruel, y sus poderes psíquicos le convierten en algo más que un soldado fuerte. Su retrato, eso sí, acusa la época: en la versión original su supuesta homosexualidad se usa como chiste, con bromas que hoy suenan anticuadas. El doblaje estadounidense eliminó casi todas.
La tensión final sigue funcionando. Sabemos que Goku llegará, pero la calma con la que Blue prepara el golpe de gracia hace que la espera resulte realmente incómoda, en el mejor sentido.
Curiosidades
- El episodio adapta el capítulo 76 desde la página 4 y las once primeras páginas del capítulo 77 del manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 26,5% de cuota de pantalla.
- En el manga hay un solo cofre con el tesoro dentro; la estatua que lanza espadas, los tres cofres y la llave son invenciones del anime, igual que la pelea con el pulpo.
- En la versión japonesa Blue no se lamenta por su belleza: la sangre en la nariz es una mancha para su orgullo de general.
¿Sabías que…? La oferta de las Bolas de Dragón que hace Bulma para salvar a Krilin solo existe en el anime: en el manga no le da tiempo a mencionarlas.
