Dragon Ball episodio 16: «Entrenamiento para la búsqueda de piedras»

Dragon Ball episodio 16: el Maestro Roshi pone a prueba a Goku y a Krilin con los 100 metros y la búsqueda de una piedra. El que pierde, sin cena. Resumen.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El decimosexto episodio de Dragon Ball, emitido en Japón el 11 de junio de 1986, es el primer día de clase en la Kame House. El Maestro Roshi se muda a una isla más grande y somete a Goku y a Krilin a dos pruebas: una carrera de 100 metros y la búsqueda de una piedra lanzada al bosque. El que pierda se queda sin cena, aunque la peor sorpresa espera en la mesa.

Resumen

Roshi guarda la Kame House en una cápsula y la traslada, con alumnos y Lunch, a una isla volcánica con más de trescientos habitantes: el islote de siempre era demasiado pequeño para entrenar. Krilin cuenta que estudió ocho años en el templo Orin, y el maestro decide medir enseguida la fuerza de sus piernas.

En los 100 metros, Krilin, con postura de velocista olímpico, para el cronómetro en 10,4 segundos. Goku llega en algo más de 11, pero se da cuenta de que lleva las zapatillas destrozadas: se las cambia, repite y marca 8,5 segundos, ante un Krilin boquiabierto. Roshi explica que siguen siendo tiempos «humanos» y que un verdadero artista marcial debe superar ese nivel. Se quita el caparazón, lo lanza contra una roca para no tener que volver a por él y recorre la distancia en 5,6 segundos. Más tarde Krilin, enviado a por una cerveza, hace estornudar a Lunch y huye de su versión rubia armada con un cuchillo: Roshi, escondido entre los arbustos, le cronometra 8,8 segundos.

Al atardecer llega la segunda prueba. Roshi dibuja con rotulador el carácter 亀, «tortuga», en una piedra y la lanza por un acantilado hacia el bosque. Tienen media hora: quien la traiga cena, el otro ayuna. Goku se tira por el acantilado; Krilin, en cambio, coge una piedra cualquiera y le escribe el carácter con un rotulador que le presta una vecina. Roshi ve al instante que no es su letra y se la tira a la cabeza.

Goku encuentra la piedra auténtica siguiendo el olor del maestro. Krilin le convence para verla de cerca, sale corriendo, corta las cuerdas de un puente colgante y, cuando Goku le alcanza, acepta pelear. Pierde, finge rendirse y lanza al bosque una piedra falsa: Goku corre tras ella y Krilin entrega la buena. En la cena, sin embargo, Lunch sirve pez globo sin saber que es venenoso. Roshi, Krilin y la propia Lunch acaban enfermos, y el entrenamiento se aplaza.

Nuestro análisis

El episodio se apoya en dos pruebas sencillísimas, y precisamente por eso funciona. La carrera resume en un minuto la relación de fuerzas: Krilin es un atleta preparado, Goku un talento en bruto frenado por unas zapatillas rotas y Roshi juega en otra liga. El caparazón lanzado contra la roca, con total desgana, vale más que cualquier explicación.

La búsqueda de la piedra, en cambio, define a Krilin. Hace trampa, falsifica, roba, engaña y acaba ganando. El episodio no lo castiga de verdad, o mejor dicho lo castiga el azar con el pez globo, y eso lo hace simpático en lugar de odioso. A Goku ni se le pasa por la cabeza hacer trampa: se limita a olfatear.

Asoma además un tema que recorrerá toda la saga: Roshi no enseña técnicas, enseña a usar el cuerpo y la cabeza. Su comentario de que Goku necesita «cultura», porque ni siquiera sabe qué es una cerveza, es cómico, pero anticipa las horas de estudio de los días siguientes.

Curiosidades

  • El episodio adapta los capítulos 28 y 29 del manga de Akira Toriyama y en Japón obtuvo un 22,4% de cuota de pantalla.
  • La piedra lleva el kanji 亀 (kame, tortuga), el mismo símbolo que Goku y Krilin lucirán en sus uniformes en el torneo.
  • El pez globo, el fugu, existe de verdad en la cocina japonesa: solo pueden prepararlo cocineros con formación porque algunas partes son venenosas.

¿Sabías que…? Goku gana la prueba limpiamente, pero es el único que no cena. Por eso mismo es también el único que no se pone malo: el ayuno le libra del pez globo.

Personajes