
El episodio 129 de Dragon Ball, emitido en Japón el 12 de octubre de 1988, es uno de los capítulos originales más curiosos de la saga de Piccolo Jr. Mr. Popo envía a Goku atrás en el tiempo, a una época en la que el Maestro Roshi y el ermitaño de la Grulla eran dos jóvenes rivales y su maestro, el legendario Mutaito, seguía con vida. Es la ocasión de enseñar un trozo de pasado que el manga apenas había esbozado.
Resumen
En el templo, Goku pierde un combate más contra Mr. Popo, que decide mandarlo al pasado a través de la Sala del Tiempo. En la Tierra, mientras tanto, Krilin, Ten Shin Han, Yamcha y Chaoz entrenan arrastrando rocas enormes. A Ten Shin Han le atormenta la idea de no volver a vencer a Goku y se plantea subir él también a la Torre de Karin; al final el grupo se separa para entrenar por todo el mundo.
En el pasado, Goku se topa con un joven Roshi y con su eterno rival, el futuro ermitaño de la Grulla. Pide enfrentarse a su maestro, Mutaito, que ni siquiera se levanta del suelo y lo manda volando de un solo empujón. Mutaito le explica la importancia de controlar el ki y le hace una demostración asombrosa: con la energía concentrada parte en dos una cascada. Goku lo intenta una y otra vez, sin éxito.
Cerca de allí vive Fanfan, una chica que gusta a los dos rivales. Roshi la espía mientras se baña, Goku le devuelve un pañuelo que había perdido y el joven Roshi intenta enseguida apuntarse el mérito. El ermitaño de la Grulla, rechazado, pierde los estribos: golpea a Fanfan, la ata a un árbol y atrae a Goku y a Roshi a una trampa. Contra Goku no tiene nada que hacer, pero sus secuaces apuntan a la chica con un cuchillo, y Goku encaja los golpes sin defenderse. Entonces el ermitaño lanza una antorcha y prende fuego al campo. Furioso, Goku concentra su ki y abre un pasillo entre las llamas. Mutaito llega para poner orden, pero cuando Goku intenta repetir la hazaña, ya no le sale: aún le queda mucho camino.
Nuestro análisis
El viaje en el tiempo es un recurso para tomarse a la ligera, y el episodio lo sabe. El verdadero placer está en ver de jóvenes a dos personajes que conocemos de ancianos: Roshi ya incapaz de resistirse a una chica guapa, el ermitaño de la Grulla ya prepotente y rencoroso. Sus caminos, uno hacia la sabiduría y otro hacia el resentimiento, están ya trazados.
Mutaito, a quien el manga solo había mostrado en el relato de la primera derrota de Piccolo Daimaō, se convierte aquí en un personaje de carne y hueso, sereno e intocable. Verlo despachar a Goku sin levantarse da la medida de lo grande que era, y hace aún más trágico el final que los fans ya conocen.
La lección sobre el ki, por último, es una pieza lógica del recorrido: después de aprender a sentir y a calmarse, Goku empieza a concentrar la energía. Que solo lo consiga una vez, empujado por la rabia, es un detalle honesto.
Curiosidades
- Es un episodio original del anime, sin equivalente en el manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 16,1% de cuota de pantalla.
- En la versión japonesa, tras recibir un golpe de Goku, el ermitaño de la Grulla protesta porque ni su padre le había pegado nunca: es la célebre frase de Amuro en Mobile Suit Gundam, serie que narraba su actor de voz, Ichirō Nagai.
- Los secuaces del ermitaño tienen el mismo diseño que los abusones del templo Orin, ya reciclado para los dos borrachos del episodio 60. Fanfan, por su parte, se parece mucho al coronel Violet.
¿Sabías que…? Más adelante, en Dragon Ball Z, Mr. Popo da a entender que las personas que se encuentran en estas salas no son reales, sino ilusiones: una forma de explicar cómo Goku pudo cruzarse con Mutaito sin alterar la historia.
Personajes
- Goku
- Mr. Popo
- Mutaito
- Maestro Roshi (de joven)
- Ermitaño de la Grulla (de joven)
- Fanfan
- Krilin
- Ten Shin Han
- Yamcha
- Chaoz
