
El episodio 124 de Dragon Ball, emitido en Japón el 24 de agosto de 1988, lleva a Goku más alto que nunca: más allá de la cima de la Torre de Karin, hasta un templo suspendido sobre las nubes. Recién salido de su victoria sobre Piccolo Daimaō, espera un recibimiento de héroe. En su lugar encuentra a Mr. Popo, un sirviente de aire apacible que lo trata como a un principiante.
Resumen
En lo alto de la torre, Goku apunta el bastón Nyoibō hacia el cielo y lo hace crecer. Agarrado a él sube durante horas, atraviesa una tormenta y hasta se lleva un rayo por el camino.
En Kame House, mientras tanto, Lunch le venda las heridas a Ten Shin Han cuando una multitud de periodistas toma la isla al asalto: se ha corrido la voz de que quien derrotó al demonio fue un niño, y todos quieren entrevistarlo. Oolong intenta acaparar la atención transformándose en Goku, pero sus vicios de siempre lo delatan enseguida.
En otro lugar, Piccolo Jr. se topa con una familia que celebra el cumpleaños de su hijo. La escena lo saca de quicio: tira una piedra contra la ventana, se cuela en la casa, lo pone todo patas arriba y huye al bosque. Cuando el padre le suelta el perro, el pequeño demonio lo derriba con un rayo de energía y comprende por primera vez cuánto poder tiene en las manos.
Por fin el bastón se engancha al borde del templo y Goku pisa el Templo de Kamisama. Allí lo espera Mr. Popo, el sirviente de Kamisama: para ser recibido, antes tendrá que vencerlo. Goku acepta encantado, pero todos sus ataques fallan. Popo lo golpea incluso cuando corre tan rápido que se vuelve invisible, el Kame Hame Ha no le hace nada y hasta el puñetazo que acabó con Piccolo Daimaō se pierde en el vacío. A Goku, concluye Popo, le falta concentración, y así nunca verá a Kamisama. Desde lejos, alguien observa en silencio.
Nuestro análisis
Después de toda una saga creciendo hasta vencer al enemigo más temible visto hasta entonces, a Goku lo ponen en su sitio en pocos minutos, y lo hace un personaje que no tiene nada de amenazante. A Toriyama le encanta derribar una jerarquía justo después de construirla, y aquí funciona de maravilla: la fuerza bruta ya no basta, ahora toca usar la cabeza.
Mr. Popo entra con buen pie precisamente porque desarma. Habla con calma, casi con amabilidad, mientras desmonta al chico pieza a pieza. Sus lecciones marcarán el resto de la saga, y el templo se convertirá en uno de los escenarios emblemáticos de la franquicia, hasta Dragon Ball Z y más allá.
Mientras tanto crece Piccolo Jr. El anime le dedica escenas que el manga no tiene, y la fiesta de cumpleaños arruinada es el contrapunto perfecto: un niño que nunca ha tenido nada parecido y que responde a la felicidad ajena con violencia.
Curiosidades
- El episodio adapta el capítulo 162 a partir de la página 13 y el capítulo 163 del manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 17,9% de cuota de pantalla.
- Son exclusivos del anime los periodistas en Kame House, la transformación de Oolong y la incursión de Piccolo Jr. en la casa de la familia, perro incluido.
- En el manga Goku no dice nada antes de su último ataque contra Popo, que es un golpe con el canto de la mano; en el anime anuncia que usará el mismo puñetazo con el que venció a Piccolo Daimaō.
- Solo el anime muestra a Kamisama siguiendo el combate a escondidas.
¿Sabías que…? El padre del niño del cumpleaños tiene el mismo diseño que el padre de Pansy, la chica de la primera película de Dragon Ball, La leyenda de Shenlong.
Personajes
- Goku
- Mr. Popo
- Piccolo Jr.
- Karin
- Yajirobe
- Ten Shin Han
- Lunch
- Oolong
- Kamisama
