Dragon Ball episodio 121: Un combate difícil

Dragon Ball episodio 121: Goku domina a Piccolo Daimaō hasta que una herida en la pierna lo cambia todo. El demonio arrasa la capital con el Bakuriki Maha.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El episodio 121 de Dragon Ball, emitido en Japón el 3 de agosto de 1988, es el momento en que el combate entre Goku y Piccolo Daimaō deja de ser un paseo. Goku es más fuerte, pero un solo golpe a traición le hiere la pierna y lo pone todo en duda. El título original, «La mayor crisis de Son Goku», no exagera: al final del episodio el demonio ha borrado del mapa una ciudad entera.

Resumen

Goku sale de la tierra y lanza el Kame Hame Ha. Piccolo Daimaō se prepara para detenerlo, pero Goku curva la trayectoria de la onda y le da por la espalda. El combate se reanuda con furia y el chico sigue llevando la iniciativa, mientras la noticia de que alguien planta cara al demonio corre por todas partes: llega a la Kame House y a un hospital donde Suno y el Androide n.º 8 atienden a los heridos. Yamcha, Bulma y Lunch siguen volando hacia la capital.

Lanzado contra una casa cercana al castillo, Piccolo recurre a la astucia. Arroja un ladrillo para distraer a Goku y, mientras él se cubre, le dispara un rayo a la pierna derecha. Herido en la rodilla, Goku no se rinde: se apoya en el bastón Nyoibō como si fuera una muleta y aun así consigue golpear al demonio en la barbilla.

Cada vez más pálido, Piccolo reúne toda su energía. Con una lluvia de rayos le hace perder el bastón a Goku y después desata el Bakuriki Maha, una explosión que borra el King Castle y la capital entera. El Rey del Mundo se salva por los pelos huyendo en avión. El demonio cree haber ganado, pero en el último instante Ten Shin Han agarró a Goku y se lo llevó volando fuera del alcance de la explosión, gastando sus últimas fuerzas.

Piccolo empieza a concentrarse para un segundo Bakuriki Maha y Goku aprovecha la ocasión para atacarlo. Sin el apoyo de la pierna, sin embargo, el golpe es demasiado débil: el demonio lo encaja y lo alcanza con una descarga a quemarropa que abre un cráter enorme. Cuando parece que todo ha terminado, Goku emerge del agujero sobre la Nube Kinto.

Nuestro análisis

Después de un episodio de dominio casi absoluto, este devuelve el equilibrio al combate, y es justo lo que hacía falta. Piccolo Daimaō no gana con la fuerza sino con juego sucio, y el ladrillo lanzado para distraer a Goku, añadido por el anime, retrata muy bien al personaje. La herida en la rodilla se convierte en el verdadero motor de la tensión: a partir de aquí cada movimiento de Goku carga con el peso de esa pierna.

El Bakuriki Maha es el gran golpe de efecto del episodio. Ver desaparecer la capital en un destello recuerda lo peligroso que es el demonio, y el rescate de Ten Shin Han le devuelve la dignidad a un personaje que en el episodio anterior solo había sido espectador. La amistad entre los dos rivales del Torneo, nacida del respeto, se vuelve aquí concreta.

Curiosidades

  • El episodio adapta el capítulo 157 a partir de la página 8, el capítulo 158 y las doce primeras páginas del 159 del manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 15,7% de cuota de pantalla.
  • En el manga Piccolo no lanza ningún ladrillo: dispara directamente el rayo que hiere a Goku en la pierna.
  • Son exclusivas del anime las escenas de quienes siguen la noticia en la Kame House y en el hospital, incluido el Androide n.º 8 protegiendo a Suno de la onda expansiva, y la de Lunch ofreciendo un plátano a Bulma en el avión.
  • La dirección es de Yoshihiro Ueda y la dirección de animación de Mitsuo Shindō. El guion es de Keiji Terui, que firma tres episodios seguidos, del 119 al 121.

Personajes