
El episodio 114 de Dragon Ball, emitido en Japón el 1 de junio de 1988, es un capítulo de transición con más fondo del que aparenta. Piccolo Daimaō obliga al Rey del Mundo a cederle el trono, mientras Goku, a hombros de Yajirobe, alcanza la cima de la Torre de Karin y recibe la peor noticia posible: el Maestro Roshi también ha muerto.
Resumen
El rey intenta huir del King Castle en avión, pero Piccolo Daimaō lo intercepta en pleno vuelo, mata al oficial que lo escolta y lo toma como rehén. El demonio exige que el monarca anuncie al mundo el cambio de poder. El rey se niega, y Piccolo arrasa de un solo golpe buena parte de la ciudad. Ante tantas víctimas, el anciano cede, y Piccolo Daimaō se proclama nuevo amo de la Tierra. Entre los escombros está también la pequeña Suno.
Bulma, por su parte, guarda los cuerpos del Maestro Roshi y de Chaoz en cápsulas refrigeradas, como ya había hecho con Krilin. El grupo intenta convencer a Ten Shin Han de que vuelva y de reunir otra vez las Bolas de Dragón, pero él explica que no serviría de nada: tras cumplir su deseo, Piccolo mató a Shenlong. El grupo regresa a la Kame House, donde por un instante confunde a Oolong, absorto en una revista subida de tono, con el viejo maestro. Ten Shin Han, en soledad, ensaya el Mafuba, pero el recuerdo de sus compañeros caídos no le deja concentrarse.
Al pie de la torre, Upa y Bora se preguntan si Goku podrá vencer. Casi en la cima, Yajirobe sueña con banquetes y por poco se cae en el último tramo. Karin ya lo sabe todo: en una de sus vasijas, Yajirobe ve a Piccolo imponiendo sus condiciones al rey. Después se atiborra de semillas senzu hasta quedar hinchado como un globo, mientras que a Goku le basta una para recuperarse por completo.
Goku le pide a Karin que vuelva a entrenarlo. El gato ermitaño responde que ya no tiene nada que enseñarle y le cuenta que el Maestro Roshi murió al intentar el Mafuba. Goku recuerda su primer encuentro y el entrenamiento para el Torneo de Artes Marciales, y quiere partir enseguida. Karin lo detiene: contra un enemigo así solo encontraría la muerte. A Goku le da igual. Es entonces cuando Karin, a regañadientes, le habla del agua ultra divina.
Nuestro análisis
El episodio recoge los pedazos tras la victoria de Piccolo con un ritmo pausado que deja sitio al duelo. La escena de la Kame House es la mejor: el gag de Oolong, que en otro capítulo sería un simple chiste, aquí se vuelve melancólico, porque durante un segundo todos han querido volver a ver al maestro. Los recuerdos de Goku, añadidos por el anime, dan peso a una noticia que en el manga ocupa pocas viñetas.
Piccolo Daimaō, por su parte, deja claro qué significa su victoria. No hay combate, solo una ciudad borrada del mapa para doblegar a un anciano: el villano de aventuras se convierte en tirano, y situar a Suno entre las ruinas pone la destrucción a escala humana.
El final está bien construido. El «deseo» del título original es el de Goku, dispuesto a hacerse más fuerte cueste lo que cueste; la «preocupación» es la de Karin, que tiene una respuesta pero teme dársela. Es el preludio de la decisión más arriesgada de la saga.
Curiosidades
- El episodio adapta el capítulo 150 completo del manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 17,0% de cuota de pantalla.
- Son añadidos del anime Suno entre las ruinas, la conversación de Upa y Bora, la confusión con Oolong en la Kame House, el entrenamiento solitario de Ten Shin Han y los recuerdos de Goku sobre el Maestro Roshi.
- En el manga, Bulma y los demás no se enteran de la muerte de Roshi, Chaoz y Shenlong hasta más adelante, cuando Ten Shin Han los contacta mientras vuela hacia Piccolo.
- Karin comenta que la fuerza de Piccolo Daimaō no parece de este mundo. Vista hoy, la frase anticipa el origen alienígena de su raza, que se revela en Dragon Ball Z.
Personajes
- Goku
- Piccolo Daimaō
- Yajirobe
- Karin
- Rey del Mundo
- Bulma
- Ten Shin Han
- Yamcha, Oolong
- Upa y Bora
- Suno
