
El episodio 110 de Dragon Ball, emitido en Japón el 4 de mayo de 1988, cierra de la forma más amarga el primer combate entre Goku y Piccolo Daimaō. El demonio lo deja tendido en el barro, sin pulso, y se lleva su Bola de Dragón, mientras el Maestro Roshi comprende que su plan para robarle las dos últimas no va a funcionar y decide plantarle cara él solo.
Resumen
Bajo una lluvia intensa el combate se reanuda, pero ya no hay color. Piccolo Daimaō acribilla a Goku a golpes y después carga un rayo con las dos manos: el chico lo esquiva por los pelos, pero un segundo ataque lo alcanza de lleno. Goku se queda inmóvil y su corazón deja de latir. El demonio le arrebata la bola de una estrella y vuelve a subir a la nave de Pilaf, rumbo a las que faltan.
Yajirobe, que se había escondido, se acerca al cuerpo dispuesto a enterrarlo, pero entonces nota que el corazón vuelve a latir. Lleva a Goku a un río para que beba y lo sube a su coche volador. Medio destrozado, Goku solo pide una cosa: que lo lleve a la Torre de Karin. Por el camino, Yajirobe le cuenta quién es Piccolo Daimaō y las atrocidades que cometió antes de ser encerrado.
Mientras tanto, Chaoz recupera la bola que Roshi había perdido en un barranco, y el grupo ya tiene cinco. Las dos últimas están en poder del demonio, que se dirige justo hacia ellos. Roshi entierra sus bolas y planea con Ten Shin Han quitarle las otras dos para que Chaoz invoque a Shenlong. Pero Piccolo Daimaō adivina la jugada en cuanto llega y se traga sus dos bolas.
Ten Shin Han está deseando pelear, así que Roshi lo deja fuera de combate con un gas somnífero y ordena a Chaoz que se quede escondido detrás de una roca: esta batalla le toca a él. Piccolo Daimaō salta desde la nave y se encuentra cara a cara con el viejo ermitaño.
Nuestro análisis
Es un episodio de transición, pero cuidado. La lluvia, el barro y el silencio de un corazón que se para marcan el punto más bajo de Goku hasta ese momento: ni siquiera la derrota ante Tao Pai Pai había parecido tan definitiva. El anime alarga la paliza inicial y, por una vez, el ritmo pausado juega a favor, porque deja tiempo para temer de verdad lo peor.
Yajirobe hace de contrapeso. Glotón y cobarde, es el último del que uno esperaría un rescate, y sin embargo es él quien salva al héroe. Su relato sobre el pasado del demonio, ilustrado con imágenes creadas para la televisión, recuerda además por qué Piccolo Daimaō da tanto miedo.
La segunda mitad pone el foco en el Maestro Roshi. Dormir a Ten Shin Han para que no luche es un gesto protector que anticipa el sacrificio del episodio siguiente: el viejo maestro intuye cómo va a terminar todo y prefiere exponerse él antes que sus alumnos. El título que anima a Goku choca con la derrota que muestra la pantalla, y ese contraste pesa.
Curiosidades
- El episodio adapta los capítulos 144 y 145 del manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 13,7% de cuota de pantalla, el dato más bajo de toda la saga.
- Son añadidos del anime la lluvia durante el combate, la larga paliza con la que arranca el episodio y las imágenes que acompañan el relato de Yajirobe sobre el pasado del demonio.
- En el anime, Piccolo Daimaō y su estirpe tienen cinco dedos; en el manga tienen cuatro.
- Guion de Michiru Shimada, dirección de Daisuke Nishio con storyboard de Satoru Kusuda y dirección de animación de Mitsuo Shindō.
¿Sabías que…? En la versión japonesa, igual que en el manga, Yajirobe se plantea por un instante comerse el supuesto cadáver de Goku antes de descartarlo por ser una falta de respeto. Las versiones en inglés eliminaron el chiste.
Personajes
- Goku
- Piccolo Daimaō
- Yajirobe
- Maestro Roshi
- Ten Shin Han
- Chaoz
- Pilaf, Mai, Shu y Piano
