Dragon Ball episodio 111: El último combate del maestro Mutenroshi

Dragon Ball episodio 111: el Maestro Roshi desafía solo a Piccolo Daimaō y lanza el Mafuba, pero falla por muy poco. Roshi muere y el demonio invoca a Shenlong.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El episodio 111 de Dragon Ball, emitido en Japón el 11 de mayo de 1988, es la última batalla del Maestro Roshi en esta saga. El viejo ermitaño se enfrenta solo a Piccolo Daimaō e intenta encerrarlo con el Mafuba, la técnica con la que su propio maestro, Mutaito, ya lo había sellado una vez.

Resumen

En Kame House, Bulma y Oolong ven en el radar cinco bolas reunidas en un mismo sitio y otras dos que han desaparecido. Bulma no logra contactar con el maestro. En el campo de batalla, Roshi le dice al demonio dónde ha enterrado sus bolas, pero no tiene ninguna intención de pelear: deja que se burle de su edad, encaja los golpes y responde con descaro.

El duelo dura más que en el manga. Roshi confiesa que su plan era robarle las bolas y pedirle a Shenlong que lo eliminara; Piccolo Daimaō regurgita sus dos bolas y lo reta a cogerlas, pero el viejo no pica. Molesto, el demonio lo derriba con un rayo desde el dedo y luego lo estampa contra una pared de roca que se le viene encima. Roshi sale de entre los escombros y aclara que no ha venido a luchar, sino a sellarlo. El demonio no recuerda haberlo visto nunca, hasta que el maestro pronuncia el nombre de Mutaito: solo entonces lo entiende y, por primera vez, siente miedo.

Roshi saca de una cápsula una olla arrocera eléctrica y desata el Mafuba. El torbellino envuelve a Piccolo Daimaō, que intenta en vano agarrarse al suelo, mientras Ten Shin Han, aturdido por el gas, mira sin poder moverse. En el último instante, sin embargo, la onda no acierta en el recipiente. La técnica fracasa y el maestro, sin energía, se desploma. Antes de morir advierte al demonio de que alguien acabará derrotándolo.

En el coche volador, Goku le explica a Yajirobe quién es Karin cuando el cielo se oscurece de repente. Piccolo Daimaō ha reunido las siete bolas y ha invocado a Shenlong: el episodio termina con el demonio a punto de pedir su deseo.

Nuestro análisis

Roshi siempre ha sido el contrapunto cómico de la serie, el viejo verde de las gafas de sol. Aquí vive su momento más serio sin traicionar su carácter: hasta el final provoca al demonio, bromea sobre su propia edad y lo saca de quicio con respuestas irreverentes. Esa ligereza ante la muerte es lo que hace que su sacrificio duela.

La dirección maneja bien la tensión del Mafuba. El demonio es arrastrado hacia la olla, falta poquísimo, y el fracaso llega como una broma cruel. También funciona el pánico de Piccolo Daimaō al oír el nombre de Mutaito: por un momento, el monstruo invencible muestra una grieta.

Hay además un relevo: Ten Shin Han lo ve todo sin poder intervenir, y lo que presencia se convertirá en su único plan contra el demonio. La promesa de Roshi de que alguien triunfará donde él ha fallado va dirigida al demonio, pero habla sobre todo al espectador, que sabe quién va camino de la Torre de Karin.

Curiosidades

  • El episodio adapta el capítulo 146 y las cinco primeras páginas del capítulo 147 del manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 16,3% de cuota de pantalla.
  • La escena de Kame House es exclusiva del anime, igual que buena parte del duelo: la confesión de Roshi, las bolas regurgitadas y el derrumbe de la pared de roca.
  • En la versión japonesa, Roshi explica que con el demonio en el poder ya no podría disfrutar de sus vídeos picantes; el doblaje de Funimation los convirtió en programas de gimnasia.
  • Es la primera vez que el Maestro Roshi muere en la serie.
  • Guion de Keiji Terui, dirección y storyboard de Daisuke Nishio y dirección de animación de Masayuki Uchiyama.

¿Sabías que…? Cuando Piccolo Daimaō saca las bolas del suelo, siete de ellas flotan a su espalda; en el plano siguiente solo hay cinco delante de él, y las otras dos las regurgita en ese momento.

Personajes