
El episodio 107 de Dragon Ball, emitido en Japón el 6 de abril de 1988, es casi por completo original del anime. Mientras Goku sigue de cerca a Yajirobe a la espera de que aparezca Tambourine, el corazón del capítulo es para Ten Shin Han, que tiene que enfrentarse a la violencia de su pasado para conseguir una Bola de Dragón. La ira que promete el título original solo llega al final.
Resumen
El Maestro Roshi, Ten Shin Han y Chaoz negocian con una banda de piratas que surca el bosque en un barco con orugas. El capitán pide por la bola una cantidad imposible y, cuando salen las armas, Chaoz detiene las balas en el aire con su telequinesis mientras Ten Shin Han deja fuera de combate a la tripulación. La segunda bola ya es suya.
Goku, mientras tanto, no se despega de Yajirobe. El muchachote quiere vender su bola y no soporta que lo sigan, pero Goku sabe que Tambourine vendrá a por ella y quiere estar allí para la revancha. Empieza así una larga persecución. Tambourine llega al lugar que marcaba el radar y no encuentra a nadie; en la aeronave, Mai ve que la bola se mueve a gran velocidad y Piccolo Daimaō guía a su hijo tras ella. Agotados, los dos fugitivos se paran a pescar en la orilla de un río, hasta que Yajirobe tira a Goku al agua con una treta y se escabulle.
La tercera bola está en casa de un hombre al que Ten Shin Han derrotó años atrás en un combate, rompiéndole una pierna sin piedad cuando ya había ganado. Al reconocer a su verdugo, el hombre se niega a darle la bola. Poco después irrumpe un grupo de hombres armados de uniforme, convencidos de que Ten Shin Han es el asesino de luchadores; es Roshi, al que uno de ellos reconoce, quien calma los ánimos. Entonces Ten Shin Han se arrodilla y pide perdón. Conmovido, el hombre baja la escopeta y le entrega la bola, que su bebé aprieta mientras duerme.
En un camino rural, una ráfaga de Tambourine destroza el carro en el que Yajirobe viajaba de gorra. El demonio ve la bola colgada del cuello del chico, pero justo entonces llega Goku. Tambourine creía haberlo matado y se ríe del desafío. Esta vez, responde Goku, ha comido y descansado, y no va a perder.
Nuestro análisis
La trama principal apenas avanza unas páginas, pero el episodio aprovecha bien el tiempo. La historia del viejo rival le regala a Ten Shin Han un momento que el manga no le da: el antiguo alumno de Tsuru Sen'nin, educado para matar, tiene que mirar a los ojos a una de sus víctimas y aceptar su desprecio. Que un luchador tan orgulloso se ponga de rodillas es una imagen potente, y cierra el hilo abierto por la pierna vendada de Yamcha en el episodio anterior.
La persecución entre Goku y Yajirobe, en cambio, es puro entretenimiento, con un aire de dibujo animado clásico que rebaja la tensión. La dirección evita que se alargue alternando las tres líneas argumentales con un ritmo regular. Y el duelo final, apenas esbozado, deja al espectador con ganas de ver el ajuste de cuentas con el asesino de Krilin.
Curiosidades
- El episodio adapta solo la página 14 del capítulo 140 y las dos primeras páginas del capítulo 141 del manga de Akira Toriyama. En Japón obtuvo un 20,4% de cuota de pantalla.
- Son exclusivos del anime la negociación con los piratas, la persecución y toda la historia del viejo rival de Ten Shin Han. En el manga Goku y Yajirobe no se mueven del lugar donde murió Cymbal, y es allí donde Tambourine los alcanza.
- Se emitió tras una semana de pausa: el 30 de marzo de 1988 no hubo episodio.
- Lo dirigió Daisuke Nishio, que un año después se convertiría en el director de la serie Dragon Ball Z.
¿Sabías que…? El capitán pirata es casi idéntico al oso bandido que, en los primeros episodios de la serie, quería comerse a la tortuga del Maestro Roshi.
Personajes
- Goku
- Yajirobe
- Tambourine
- Ten Shin Han
- Maestro Roshi, Chaoz
- Piccolo Daimaō, Piano, Mai
