Dragon Ball Z episodio 61: Llegan las fuerzas especiales

Dragon Ball Z episodio 61: Gurú despierta el poder de Gohan, Vegeta se alía con él y con Krilin y las Fuerzas Especiales Ginyu aterrizan en Namek haciendo sus poses.

Actualizado el 19 de octubre de 2026Lectura: 3 min

El episodio 61 de Dragon Ball Z, emitido en Japón el 12 de septiembre de 1990, marca la llegada de las Fuerzas Especiales Ginyu, el comando de élite de Freezer. Antes, Goku termina su entrenamiento en el espacio y en Namek nace una alianza que nadie esperaba: Vegeta, Gohan y Krilin en el mismo bando.

Resumen

En el espacio, Goku acaba el entrenamiento y devuelve la gravedad a su valor normal. Hasta él se sorprende de lo que ha avanzado. Se da cuenta de que necesita un baño, se asea, elige una bebida isotónica en lugar de la cerveza de la nevera y se echa a dormir antes del último tramo del viaje, sin saber que ha superado los límites de cualquier Saiyan.

En Namek, Gohan y Krilin casi han llegado a casa de Gurú cuando notan a Vegeta muy cerca. Krilin se queda atrás para entretenerlo y manda a Gohan por delante. El príncipe solo encuentra a Krilin, pero mientras tanto Gurú despierta el potencial oculto del niño. Vegeta percibe la nueva energía y vuela hacia la casa, convencido de que allí se guarda la última bola. Lo espera Nail, el guardián del anciano, dispuesto a pelear. Cuando Gohan sale, Vegeta se sorprende de cuánto ha crecido, pero se ríe: sigue siendo más fuerte que él.

Dentro, Gurú percibe energías enormes que se acercan al planeta y Dende sale corriendo a avisar. Krilin espera que sea Goku, pero Gohan mira al cielo: son varias. Vegeta cuenta cinco y lo entiende al instante. Freezer ha llamado a las Fuerzas Especiales Ginyu. Entonces propone un trato: no les hará daño, pero quiere su bola, porque la inmortalidad es la única forma de plantar cara al comando. Nail revela que las bolas de Namek conceden tres deseos, y Krilin acepta.

Krilin pasa a ver a Bulma, que se ha atado la bola a la pierna para que no vuelva a escaparse, y se la lleva. Solo después ella se da cuenta de que Vegeta iba con él. Mientras tanto, las naves del comando aterrizan ante Freezer: Recoome, Burter, Jeice, Gurdo y el capitán Ginyu se presentan uno a uno con poses espectaculares. Freezer, visiblemente incómodo, finge que le encanta y les explica el plan: recuperar las Bolas de Dragón.

Nuestro análisis

La presentación de las Fuerzas Especiales Ginyu es uno de los momentos más famosos de la saga y un golpe maestro de tono. Tras varios episodios de tensión creciente, con Freezer masacrando namekianos y Vegeta acabando con sus antiguos compañeros, Toriyama saca a escena a los guerreros más fuertes del imperio... y los pone a bailar. Las poses vienen de las series sentai y tokusatsu que el autor veía con sus hijos, y el efecto descoloca: son ridículos y, a la vez, terriblemente peligrosos.

El otro eje del episodio es la alianza. Verla nacer de un cálculo frío, casi de manual de estrategia, hace a Vegeta más interesante que nunca: no se ha vuelto bueno, simplemente ha hecho cuentas.

El anime añade bastantes detalles ligeros, casi todos alrededor de Goku. En el manga no está la escena en la que se da cuenta de que huele mal ni la elección entre cerveza y bebida isotónica; la bola atada a la pierna de Bulma también es un invento, consecuencia directa del cangrejo del episodio anterior. Y en el manga Vegeta no le hace a Krilin el gesto del dedo mientras Gohan recibe su poder.

Curiosidades

  • Adapta partes de los capítulos 270, 271 y 272, con un 23,3% de cuota de pantalla.
  • Guion de Katsuyuki Sumisawa, dirección de Tatsuya Orime y dirección de animación de Yukio Ebisawa.
  • En Hispanoamérica se tituló «La batalla se acerca, han llegado las fuerzas especiales Gi-Nyu».
  • En los doblajes europeos derivados de AB Groupe, el español entre ellos, cada miembro tiene además un grito de guerra al hacer su pose.

¿Sabías que…? Los nombres del comando son juegos de palabras con lácteos: Ginyu recuerda a gyūnyū, «leche» en japonés, y Burter viene de butter, mantequilla.

Personajes